Si me quiebro dejaré un testigo de mí en cada texto, dibujo y pintura, cada morona mía hablará de lo sucedido, cada una tendrá memoria de su principio, de mi final.
En diciembre de 2022 el velo cayó y el ego cedió, me identifiqué propio, sutil y eterno; fue como ver por primera vez, como un renacer. Pero esta vez, sentía que era más yo que nunca, con recuerdos que iban más allá de ser Juan Carlos, de hecho, este es un regalo, el cual habito.
- Cooper: Habla conmigo Murph. Tengo que arreglar esto antes de irme.
- Murph: Prefiero que no arregles nada y que te quedes.
- Cooper: Cuando naciste, tu madre me dijo algo que nunca entendí, me dijo: "Ahora estamos aquí para... ser los recuerdos de nuestros hijos." Creo que ahora entiendo lo que quería decir. Cuando eres padre, eres el fantasma del futuro de tus hijos.
- Murph: Dijiste que los fantasmas no existen.
- Cooper: Y así es Murph. Murph, mírame. Ahora mismo no puedo ser tu fantasma. Tengo que existir. Me han elegido a mí. Murph, me han elegido, tú lo has visto, me has llevado hasta ellos.
- Murph: Precisamente por eso no puedes irte. He descifrado el mensaje. Una palabra, ¿Sabes cuál es?
- Cooper: Por favor, Murph.
- Murph: ¡QUÉDATE! Decía quédate, papá.
Si yo encontrara un alma como la mía, cuantas cosas secretas le contaría. Un alma que al mirarme, sin decir nada, me lo dijese todo con la mirada. Un alma que embriagase con suave aliento, que al besarme sintiera lo que yo siento.