Weeee, de repente, ya no stalkeas, ya no abres sus stories, ya no tienes ganas de verle o hablarle, ya te vale. Y entiendes que todo acabó, aunque asusta, es bonito y está bien.
Si la persona con la que sales se interesa por tu bienestar emocional, por lo que te sucede en el día, por ayudarte a actuar con calma y madurez al resolver problemas, además se abre y te comenta que también ha errado. Quédate. Háganse bien, abrácense fuerte y nunca se suelten.