Veréis amiguitos: a Vito Quiles le gusta que le pongan querellas, porque así puede dárselas de que es muy combativo con el gobierno. La cuestión es que parece que no le gusta tanto recibir las notificaciones de las querellas que le ponen y por eso vive en un sitio diferente del que tiene el padrón. Es un viejo truco muy propio de delincuentes de poca monta.
Vito Quiles es un payaso imberbe incapaz de afrontar como un hombre las consecuencias de sus payasadas, pero como sus seguidores —que son tan imbéciles como él— le compran la moto, pues va a seguir haciendo el ridículo. Y puestos a hacer el ridículo, nada mejor que involucrar al demente presidente sionista de Argentina.
@ufpol Imaginad por un momento que desafortunadamente acabara esta mujer con la cabeza en el bordillo (que no estaba tan lejos). La desgracia podría haber sido mayúscula, ¿Hubiera sido defendible? Con la Esperanza Aguirre de turno cuando cortó la calle no hay narices ¿verdad?