La muerte del Indio demuestra que aún sigue en pie el último bastión de la humanidad: el conmoverse. Lloren por sus ídolos, empaticen con el de al lado, hablen con sus amigos. Que nada nos quite el amor de lo colectivo que tanto se quiere destruir. Somos x el Otro, no olviden.
“¿Sabés cuál es la diferencia? Que los hijos de puta también se mueren, pero de ellos nadie se acuerda”, de lo más lindo que escuché hoy en Villa Dominico.
No hay uno piola del otro lado. Nunca van a despedir a nadie de los suyos con la Plaza de Mayo llena. No tienen mística porque no tienen alma. Que amargura ser gorila hermano.
Por lo general lo que la gente sin alma le critica a los artistas que hicieron feliz al pueblo son las mismas cosas por las cuales ellos idolatran a otra gente pero que carece de la parte del arte y de darle felicidad al pueblo.
Del Indio se va acordar el que lo ama, el que lo escucha, el que lo respeta y hasta el que no lo escucha. De eso se trata dejar una huella. De vos gordito que destila odio por acá no se va acordar nadie. Tu legado no existe, te dedicaste tanto a odiar que te olvidaste de vivir
Festejaron la muerte del Papa, la de Maradona, la del Indio Solari, y unas cuantas más. No se trata de ninguna batalla cultural. Esto es lisa y llanamente la proliferación de un odio hacia lo popular. Que feo vivir así. Sin identidad ni respeto para lo verdaderamente argentino.