El testimonio de este médico es real y se nota el enfado. Tiene toda la razón en su queja principal: entrar a operar tras 23 horas sin dormir es una temeridad, un peligro xra el paciente y destroza la vida familiar. Su nivel d agotamiento y hartazgo es 100% legítimo. AHORA BIEN👇
El 13 de agosto de 1865 murió Ignaz Semmelweis, médico húngaro que salvó incontables vidas al demostrar que lavarse las manos reducía drásticamente la fiebre puerperal.
Rechazado y ridiculizado por sus colegas, murió internado en un manicomio. Hoy es recordado como el salvador de las madres.