Mientras tanto en Miami (EEUU), los incels siguen protestando haciendo flexiones en las puertas del tribunal donde están juzgando a los hermanos misóginos Andrew Tate y Tristan Tate, por 59 delitos, entre ellos violación, abuso y trata de personas.
Es surrealista esta sociedad enferma, hombres adultos haciendo el ridículo de esta forma para defender a sus gurús incels que venden "masculinidad" disfrazada de complejos y misoginia.