El quirúrgico decidió quitarle los antihipertensivos a la señora con aneurismas para darle somazina, quesque para oxigenarle el cerebro. Al chile pongan una taquería y dejen de atender pacientes.
A veces no paramos porque tememos encontrarnos con lo que sentimos. Pero ignorar una emoción no hace que desaparezca. Parar, escuchar y atender nuestro mundo interior puede ser uno de los mayores actos de cuidado hacia nosotros mismos.
Cuando es flacura entonces sí no hay que hablar sin saber, hay que respetar cuerpos ajenos y a lo mejor es por tristeza. Cuando es un cuerpo gordo no hay concesiones, sea como sea siempre se debería poder hacer algo.
Perrito callejero entra a una tienda en Plaza Las Américas, en Mérida, y “se roba” un peluche; visitantes se unen para pagarlo.
Esta Nochebuena, las redes se llenaron de ternura en Plaza Las Américas, en Mérida, cuando un perrito en situación de calle decidió elegir su propio regalo navideño. El lomito ingresó a una tienda, tomó un peluche con el hocico y salió como si se tratara de su compra personal.
Lo que parecía un “robo adorable” se convirtió en un acto de solidaridad: varios visitantes que presenciaron la escena se organizaron y pagaron entre todos el peluche, asegurándose de que el perrito se fuera feliz con su regalo.