Cuando la corrupción prevalece sobre el bienestar del pueblo, las crisis dejan de ser solo naturales y se convierten también en el resultado de malas decisiones y falta de responsabilidad.
Mi corazón está con todas las personas afectadas por esta tragedia.En un país golpeado durante años por la crisis política y económica,duele ver que muchos perciben una respuesta insuficiente precisamente cuando más se necesita.
Lo que más duele es ver que,mientras el pueblo sufre y lo pierde todo,quienes gobiernan parecen estar más enfocados en el poder que en proteger a su gente. Venezuela merece un gobierno que responda con hechos, no con silencio o indiferencia. Mucha fuerza para todos los afectados.
El gobierno de Venezuela como siempre miente, miente con la cifra de victimas. Pero este desastre no lo tapa nadie.
Y deberian decir la verdad asi el mundo manda ayuda.
Resulta indignante que, cuando se trata de perseguir a quienes consideran opositores, el gobierno movilice todos sus recursos. Sin embargo, cuando el pueblo enfrenta una tragedia y necesita una respuesta rápida, apoyo y acciones concretas, la indiferencia parece imponerse.