En una nación civilizada como Japón, no es raro que durante una tormenta los animales salvajes busquen refugio junto a los humanos, compartiendo el mismo refugio en una coexistencia armoniosa
"He caído. He dudado. He sentido miedo. Pero también he sanado. He construido. Me he levantado. Y lo más importante: he aprendido a vivir en paz conmigo".
No tengo que perdonar a nadie para
sanar, tengo derecho a estar molesta con las personas que me lastimaron.
Ya demasiado tengo con haber pasado
momentos horribles, como para cargar
también con la culpa de no perdonar, no le
debo compasión ni perdón a nadie, más que a
mi misma.