Ataja el último penal, con el buzo verde y levantando el dedo como hizo Trapito al tapar el penal de Gigliotti en 2014. Y todo esto, con el mismísimo Barovero mirándolo desde un costado.
Cine absoluto.
Era el tercer arquero. Armani se lesionó y vino Centurión. Pasó a ser el cuarto. Ledesma toma la decisión de irse. Centurión se lesiona. Armani seguía lesionado. Ataja dos amistosos y ya muestra sus reflejos y su capacidad en los penales.
Brinda seguridad y prestancia en sus primeros partidos. Asimila el golpe de la noche contra Tigre con mucha madurez. Empieza a sumar atajadas ganadoras de partidos. Juega sus primeras veces coperas de visitante y es decisivo. Juega su primer Superclásico y mantuvo con vida al equipo hasta el final.
Llega su primer partido mano a mano en el Monumental. Se viste de héroe sacando un manotazo que era el 0-2 y atajando dos penales más, y queda en una prelista mundialista. Todo con 21 años y en menos de 4 meses. Surrealista. Extraterrestre.
A nivel jerarquía, a la altura de Sorin. A nivel huevos, a la altura de Vangioni. Un campeón del mundo jugando a la altura de un campeón del mundo, sin la necesidad de vender humo en un stream. Cuando se focaliza en jugar es por lejos el mejor 3 argentino. Un placer tenerlo.
Nunca en mi vida viví un partido así. Nunca sentí en el fútbolnlo que es tener culo de esta manera. River ganó un partido por penales, y metió un gol a los 125 minutos mientras la gente gritaba que se vayan todos. Una noche para el recuerdo. Y un equipo totalmente milagroso.