En las 2 primeras fotos soy yo, medicada y diagnosticada con depresión y ansiedad, pensando que realmente no había salida y que mi vida había acabado ahí, sin esperanzas.
En la tercera foto yo soy, con ánimos de seguirla luchando gracias al motivo hoy de vivir (la ultima foto)
una de las partes más duras del duelo es cuando te da importancia porque sabes que hagas lo que hagas , no hay nada que se pueda hacer o puedan hacer para que eso deje de doler
Si alguien me preguntara qué clase de vida envidio, probablemente diría que aquella en la que todo transcurre con calma: una pequeña casa rodeada de naturaleza, sin demasiado ruido ni preocupaciones, con tardes libres y disfrutar de una existencia sencilla y tranquila.
me impresiona la rapidez con la q paso de querer comerme el mundo de todas las formas posibles a querer pudrirme y descomponerme en una cama por el resto de la eternidad