jamás me molestaría que mi trapo me tapara la visión porque el amor de un argentino por su bandera viene innato en las manos que lo hacen sostener el palo cuyo aire hace flamear su patria. Pero te faltaría escuchar aurora todas las mañanas durante dieciocho años para entenderlo
recién hoy volví a la oficina y están todos felicitandome por lo bien que los chicos hablaron en español como si yo personalmente les hubiera enseñado.
mí mamá el otro día fue a vender remeras afuera del estadio y me contó que vino una a preguntarle si TENÍA UNA DE JIN y mí mamá contestó DISCULPAME LABURO TODO EN ALGODÓN