El problema no es solo laboral.
Es académico, humano y sanitario.
Y lo que está en juego hoy es el futuro del sistema de salud y de nuestras libertades
Los mismos que se rasgan las vestiduras por la salud mental del personal de salud quiere imponer más obligaciones a las que ya tiene la curricula con todo lo que significa a nivel de agotamiento y burn out
Por eso preocupa que se planteen políticas que condicionen la entrega del título o limiten el desarrollo profesional al finalizar la formación.
Ese no es el camino.
Si el objetivo es mejorar la distribución de especialistas o fortalecer el sistema de salud, la solución no puede ser imponer restricciones.
Debe ser generar condiciones reales que atraigan y retengan profesionales.
La residencia no es solo trabajo.
Es una etapa formativa crítica, con jornadas exigentes, alta responsabilidad asistencial y, muchas veces, sin el nivel de supervisión deseado.
Quienes la vivimos lo sabemos.
En muchos casos, el sistema funciona gracias al esfuerzo de los residentes.
Son parte central de la asistencia, no un recurso secundario.
En España los residentes están luchando por menos agotamiento, más formación y mejores condiciones.
En Uruguay, en el marco de iniciativas legislativas recientes de un diputado se plantean medidas que pueden terminar castigándolos al final de su carrera.
Si debilitamos a quienes sostienen gran parte del sistema, el problema no es de los residentes.
Es del sistema.
Vale la pena mirar lo que está pasando afuera para no incurrir en un Uruguay en un proyecto de ley que quiere imponer obligaciones laborales , traslados y retraso en la obtención libre de su título después de años de esfuerzos.
(Abro hilo 👇)
@fepreco Ah pero cuando te lo plantearon los estudiantes te hiciste el loco y no los quisiste escuchar, ahora que el sindicato te tiene agarrado de los huevos quedaste con la cola entre las patas.