Besos en la frente.
Mano en la cintura.
Mano en la pierna.
Coqueteo mutuo.
Caballerosidad.
Tiempo juntos.
Hacer fotos.
Complicidad.
Exclusividad.
Deep talks.
Confianza.
Conexión.
Llamadas.
Atención
Iniciativa.
Respeto.
Madurez.
Sonrisas.
Detalles.
Cariños.
Lealtad.
Flores.
Amor.
Ni la tristeza ni la euforia son eternas. Todo es un ratico. Y esa es la magia: saber que la alegría es fugaz, y por eso debemos valorarla como un pequeño tesoro.