Martes, 6:56
Mientras ceno en la casa de mi mamá recuerdo el día cuando cenábamos caldo de mote, el contándome historias de casos, yo sentada escuchando mientras nuestra bebé dormía.
Voy de camino al terminal de acora, mientras más me acerco los recuerdos vienen a mi, el preparando mi almuerzo en nuestra cocina, todavía con pijama y despeinado, preparando el desayuno con prisa, mucho esmero y cariño en el fondo, muy fondo ¿Porque no puedo dejar de recordar?
Cada paso duele, con cada paso recuerdo algún momento, el día de viajamos por primera vez a charcas, nuestro enamoramiento, el primer mes de nuestra bebé, el con un pastel y un ramo de rosas, un sábado de maestría por la tarde, escuchando horizonte de usted señálamelo
5:05 de la mañana, me levanto de un susto, siento que todavía está a mi lado durmiendo, nuevamente siento que todo fue un sueño, salgo de la habitación, todas las cosas arrumbadas, un golpe de realidad, me dirijo hacia el baño, cada paso duele…
Había soñado tantas cosas con el, fue mi hogar y refugio por mucho tiempo, jamás en la vida podría olvidar esos ojos cafés que me miraban con amor, sus brazos robustos que siempre estaban ahí para abrazarme cuando sentía temor, frío o tenía un mal día.
Y cuando esté a punto de morir, de mi último suspiro, recordaré al único hombre que amé en toda mi vida, aquel hombre que me convirtió en madre, con el único que creí llegar a envejecer, con el hombre que planifiqué tener tres hermosos hijos, casarme y tener un lindo carro.