Viendo los debates sobre la nueva ola protestante en España dejo por aquí canales que me
ayudaron mucho con mi fe.
Samuel Clavijo, David Sánchez, Parresia Apologética, etc.
Una casta de inútiles que gana de media entorno a los 46'000 € brutos anuales y es la principal responsable de que los chavales españoles sean los más burros cada años en el informe PISA. Y ahora quieren 9'000 € brutos más al año, menos trabajo y más poder para ningunear a los padres cuando les dé la gana.
¡VIVIDORES!
Hablar hablaba muy bien (bueno, un poco con la retórica barroca y espesa de los teólogos alemanes), pero no responde a la pregunta de si todas las religiones valen para salvarse. La única respuesta posible para un católico es: NO. Fue un modernista hasta el final, salvo en la liturgia de la misa.
@TiberioIII Cataluña es tierra de Imperios católicos.
Los vascos son cuatro locos con peinados de lesbianas y apellidos que parecen enfermedades venéreas.
Esto joder esto. En cuanto sale de las garras del maricón de Cobo mira qué bien puede quedar la visita. Pero no, Antonio Banderas y partidos de fútbol en el Bernabeu en Madrid jajaja.
Es justo al revés. A América no se fue la flor y nata, se fueron los que aquí no tenían nada, segundones sin herencia, campesinos y artesanos pobres, soldados de fortuna, sobre todo extremeños y andaluces e hidalgos norteños que se jugaban la vida cruzando el charco sin garantías porque en la Península no les esperaba nada que poseer. El que tenía rentas y patrimonio se quedaba que para eso lo tenía. Los propios conquistadores eran de esa pasta y tal vez por eso eran tan aguerridos, Pizarro, hijo ilegítimo y analfabeto de Trujillo, Almagro, un expósito, Cortés, un hidalguelo de Medellín sin herencia. Nada de caballeros de reluciente armadura, eran los más humildes, gente con más cojones que propiedades.
¿POR QUÉ CAYÓ ROMA? (III). EL IMPERIO PARTIDO EN DOS
Decir que Roma cayó en el 476 es decir media verdad, porque ese año solo cayó una mitad. La otra, la de Oriente, siguió llamándose Roma y gobernando desde Constantinopla otros mil años, hasta 1453. Para entender por qué una se hundió y la otra no, hay que volver al reparto del 395.
La herencia de dos niños
Teodosio, el último emperador que gobernó el Imperio entero, murió en Milán en enero del 395 y lo dejó repartido entre sus dos hijos, Arcadio, de diecisiete años, en Oriente, y Honorio, de diez, en Occidente, tutelado por el general Estilicón. Curiosamente nadie creyó entonces estar rompiendo el Imperio, porque seguía siendo en derecho una sola 'res publica' con dos cortes y dos emperadores que legislaban en nombre de ambos. El reparto ya lo habían hecho Diocleciano y otros antes. La diferencia es que esta vez las dos mitades no volvieron a unirse jamás.
¿Una mitad rica y otra pobre?
El desequilibrio entre las dos partes era real y profundo. Oriente concentraba las provincias más ricas, pobladas y urbanizadas del Imperio, Egipto, Siria, Asia Menor, con una economía más viva y el grano egipcio alimentando a Constantinopla, mientras que Occidente era más rural, con menos ciudades grandes, una aristocracia senatorial poderosa y reacia a pagar impuestos, y una hacienda que no daba para sostener al ejército que necesitaba. Cuando llegaron las facturas de la guerra, Oriente pudo pagarlas y Occidente no.
La muralla y el estrecho
A la ventaja económica se sumó la geográfica. Constantinopla estaba protegida por el mar y por el Bósforo, y desde el 413, bajo Teodosio II, por las murallas teodosianas, ampliadas tras el terremoto del 447 hasta formar la triple línea que la hizo casi inexpugnable durante mil años. Con esa seguridad y ese dinero, Oriente pudo hacer lo más rentable, comprar a los invasores con tributos y desviarlos hacia el oeste. Occidente, en cambio, tenía que defender una frontera de miles de kilómetros sobre el Rin y el Danubio, con un ejército cada vez más caro.
El desfile de catástrofes
Sobre esa mitad débil cayó casi todo. En el invierno del 406 vándalos, suevos y alanos cruzaron el Rin helado y se desparramaron por las Galias e Hispania, en el 410 Alarico y sus godos saquearon Roma por primera vez en ocho siglos, en el 439 los vándalos de Genserico tomaron Cartago y con ella el granero africano, en el 451 Atila asoló la Galia hasta su derrota en los Campos Cataláunicos y al año siguiente devastó Italia, y en el 455 Roma fue saqueada de nuevo, esta vez por los propios vándalos. En capítulos venideros trataremos hasta qué punto fue real la caída y si hubo realmente un continuismo.
Lo que no cayó
Mientras Occidente se deshacía en reinos sucesores, Oriente seguía en pie, con su burocracia, su ejército y su fisco intactos. No se sentían herederos de Roma, se sentían Roma misma, se llamaban a sí mismos 'romaioi', romanos, y así siguieron hasta la caída de Constantinopla ante los turcos en 1453. Lo que los manuales llaman después Imperio bizantino no fue otra civilización, fue la mitad del Imperio romano que no se rompió en el siglo V, evolucionó.
De cómo el grano y el clima remataron a la mitad que sí cayó va el capítulo siguiente.
Bibliografía recomendada en los comentarios.
Te respondo con tu propia fuente. Sócrates Escolástico, al que citas, no dice en ningún momento que Hipatia muriera por reprimir egipcios rebeldes, dice que cayó víctima de la rivalidad política entre el patriarca Cirilo y el prefecto Orestes, acusada en falso de impedir que se reconciliaran. Hipatia era una filósofa y consejera, no tenía tropas ni cargo para reprimir a nadie. Y aquel choque no era de egipcios contra Roma, sino fr la Iglesia de Cirilo, con sus monjes coptos de Nitria, contra la autoridad civil de Orestes, y los dos eran cristianos y parte del Imperio. Que el saber griego debe muchísimo a Egipto y Babilonia es cierto, los propios griegos lo reconocían, pero eso es otro debate distinto del de su muerte y meterlo aquí es manipular el debate.
El problema es que esto es falso. A los escandinavos no les impuso el cristianismo nadie con una espada, lo adoptaron sus propios reyes porque les convenía, política y económicamente. Esto es algo que demostró Anders Winroth en 'The Conversion of Scandinavia' de forma prácticamente lapidaria. Fue un proceso de siglos, por interés de las élites, por interés comercial y por matrimonio, y durante generaciones muchos llevaron la cruz y el martillo de Thor a la vez. Conversión a la fuerza hubo en algunos casos pero fueron la excepción, Carlomagno con los sajones o los Olaf en Noruega, ni remotamente la norma.
DICEN QUE LOS VIKINGOS NO VIOLABAN PORQUE ERAN DEMASIADO GUAPOS
He visto ya en esta nuestra red social varias veces comentar que los vikingos no violaban a nadie porque eran tan apuestos que no les hacía falta. El problema es que la evidencia dice justo lo contrario.
La esclavitud era el motor de su circulación social y la captura de mujeres, uno de los fines de la razia. Las esclavas, las 'thralls', servían de concubinas además de mano de obra. El jurista árabe Ibn Fadlan, que se topó con los Rus en el Volga en el 922, dejó el testimonio presencial más crudo, el de unas esclavas tratadas como objeto sexual y el de una de ellas violada por todo el grupo antes de ser sacrificada en el funeral de su amo.
La genética lo confirma. El estudio de los genomas de los primeros islandeses, publicado en 'Science' en 2018, demostró que la colonia la formaron hombres nórdicos y mujeres gaélicas, más de la mitad de las fundadoras procedían de Irlanda y Escocia, llevadas casi todas como cautivas de las razias en las islas Británicas. Y la arqueología apuntala la teoría, en Ballateare, en la isla de Man, apareció una joven muerta de un tajo en el cráneo y enterrada sobre la tumba de un guerrero, el mismo sacrificio que describió el árabe.
Hay que ser fieles a la justicia histórica, los vikingos no fueron en esto peores que el resto de pueblos guerreros de su contexto (que no de su tiempo), porque el botín humano y sexual era norma en la guerra en su entorno. Pero esa es la cuestión, ni demonios ni galanes. Lo de que no violaban es el reverso del mismo cuento romántico que los pinta con cascos de cuernos y hazañas heroicas.
Bibliografía recomendada en los comentarios.
La herejía se daba en el marco de la teología, no de la ciencia.
Sí se hacían disecciones. Mondino de Luzzi diseccionaba cadáveres humanos en la Universidad de Bolonia hacia 1315 y escribió un manual de anatomía que se usó durante varios siglos. Padua, Montpellier y Bolonia, las tres universidades católicas, las hacían con regularidad. Vesalio publicó otro libro de anatomía en el siglo XVI dedicado a Carlos V. La bula que normalmente se cita como prueba de la supuesta prohibición prohibía hervir y descuartizar cadáveres para repatriar los huesos.
Sobre la astronomía: se enseñaba en toda universidad católica y los observatorios jesuitas eran punteros. El calendario gregoriano salió de ahí. El heliocentrismo también se investigaba, a Galileo lo censuraron por tratar de presentar su hipótesis como verdad sin pruebas y por faltarle al respeto al papa.
ESPAÑA Y JAPÓN EN 1614. EL SAMURÁI QUE LLEGÓ AL ALCÁZAR DE FELIPE III DESDE EL NORTE DE HONSHŪ
El 23 de octubre de 1614, una embajada japonesa de treinta hombres encabezada por el samurái Hasekura Rokuemon Tsunenaga cruzó el puente de Triana camino del Real Alcázar de Sevilla. Quimonos de seda, dos espadas al cinto, pajes y un fraile franciscano, Luis Sotelo, que actuaba de intérprete. Hasekura era vasallo del daimio Date Masamune, señor del feudo de Sendai en el norte de Honshū, y llevaba un año entero de viaje a sus espaldas. Había cruzado el Pacífico desde el puerto de Tsuki-no-Ura hasta Acapulco, atravesado Nueva España por tierra hasta Veracruz, navegado el Caribe con escala en La Habana y subido el Guadalquivir desde Sanlúcar.
Era el segundo intento japonés de abrir una embajada a Europa, tras la misión Tenshō de Otomo Sorin, Omura Sumitada y Arima Harunobu con los cuatro jóvenes cristianos de Kyūshū. La embajada Keichō fue una empresa del norte. Date Masamune, daimio de Sendai y excluido del círculo Tokugawa tras Sekigahara, quería abrir comercio directo con Nueva España saltándose a Manila y a los portugueses de Macao, y obtener misioneros franciscanos para evangelizar su feudo. El buque, el San Juan Bautista, fue construido en 1613 en los astilleros de Tsuki-no-Ura, junto a Ishinomaki, bajo dirección española siguiendo el modelo del galeón de Manila.
Había además una cuenta familiar pendiente y es que el padre de Hasekura, Tsunenari, fue ejecutado por corrupción en 1613, lo que normalmente habría supuesto la ejecución de toda la familia. Date Masamune perdonó la vida al hijo y le devolvió el feudo a cambio de aceptar el mando de la embajada y Hasekura embarcó con el honor familiar dependiendo del viaje.
El 30 de enero de 1615 Felipe III lo recibió en Madrid. Hasekura entregó la carta de Date Masamune solicitando un tratado de comercio y misioneros. El 17 de febrero fue bautizado en Madrid con el nombre de Felipe Francisco Faxicura y el padrino fue el duque de Lerma, valido del rey. La embajada continuó después por Barcelona, Génova y Saint-Tropez, siendo el primer contacto histórico Japón-Francia, hasta Roma.
El 3 de noviembre de 1615, Hasekura entró a caballo en la Ciudad Eterna escoltado por la guardia pontificia y tuvo una audiencia con Pablo V Borghese en el Palacio del Quirinal. El Senado romano lo declaró ciudadano honorario por decreto del 20 de noviembre, conservado en el Archivio Capitolino. El pintor italiano Archita Ricci retrató al samurái en un óleo conservado hoy en el Museo de la Ciudad de Sendai. La imagen más antigua conservada de un japonés en Europa.
Mientras Hasekura navegaba, Tokugawa Ieyasu había promulgado en Japón el edicto de expulsión de misioneros el 27 de enero de 1614. Las noticias del giro anticristiano de Edo llegaron a Europa durante la propia embajada. Felipe III, en una segunda audiencia, declinó el tratado comercial. Pablo V envió una carta cortés a Date Masamune sin compromiso firme. Hasekura regresó por el mismo camino.
El Japón al que volvió ya no era el que había dejado. El shogunato había endurecido la persecución. Hasekura murió el 7 de agosto de 1622, un mes antes del Gran Martirio de Nagasaki, donde fueron ejecutados 55 cristianos el 10 de septiembre, entre ellos japoneses y misioneros europeos. La historiografía japonesa ha debatido si Hasekura mantuvo la fe católica hasta el final o si la abjuró bajo presión. Sus dos hijos fueron ejecutados en 1640 por cristianos.
De los treinta japoneses que entraron en Sevilla en 1614, algunos no volvieron. Se quedaron en Coria del Río, en la orilla del Guadalquivir donde la embajada había hecho escala. Cuando la administración española estableció el registro civil moderno y hubo que asignarles un apellido, eligieron el más obvio. Japón. Cuatrocientos años después, unas setecientas personas seguían en Coria del Río con el apellido Japón.
Bibliografía recomendada en los comentarios.
En la era de la #InteligenciaArtificial, en la que la dignidad humana corre el riesgo de verse eclipsada por nuevas formas de deshumanización, tenemos el deber urgente de permanecer profundamente humanos, custodiando con amor esa magnífica humanidad que se nos ha dado y revelado en plenitud en Cristo, y que ninguna máquina podrá jamás sustituir en su esplendor. #MagnificaHumanitas
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"MOLON LABE": LAS FRASES MÁS "LACÓNICAS" DE LA HISTORIA MILITAR
En el verano del 480 a.C., antes de la batalla de las Termópilas, el emisario persa de Jerjes pidió a Leónidas que entregase las armas espartanas como muestra de sumisión. La respuesta del rey espartano fueron dos palabras en griego dórico, 'Μολὼν λαβέ', traducidas como "ven a por ellas" o "ven y cógelas". Plutarco la recogió siglos después en sus 'Apoftegmata Lakonika', y desde entonces no ha dejado de viajar. Hoy aparece grabada en escudos de unidades de marines estadounidenses, en parches de airsoft, en gorras tácticas y en gimnasios de medio mundo, porque es la concentración casi química del ethos espartano, decir poco y hacer mucho.
No fue la única. Cuando Filipo II de Macedonia, padre de Alejandro, envió un mensaje a los éforos espartanos avisando de que si entraba en Lacedemonia destruiría la ciudad, los éforos respondieron con una sola palabra en dórico, 'αἴκα', que significa "si". Plutarco lo conserva en su tratado 'De Garrulitate'. Filipo no llegó a someter Esparta.
Cuando le advirtieron a Dieneces, uno de los trescientos de Termópilas, que los arqueros persas eran tantos que sus flechas oscurecerían el sol, su respuesta fue casi un proverbio, "mejor, así combatiremos a la sombra". La recogió Heródoto en sus 'Historias', es decir, el padre de la historiografía apenas a cuarenta años de los hechos.
La siguiente tiene como protagonistas a las madres espartanas, al entregar el escudo a los hijos antes de la guerra, les decían "con él o sobre él", o sea, regresa victorioso cargando el escudo o muerto encima (a modo de camilla). Plutarco la registró en sus máximas de mujeres lacedemonias. Un escudo abandonado, signo de huida, era la peor de las vergüenzas.
Las espadas espartanas eran cortas por diseño, con hoja de unos 30 cm frente a los 45-60 cm de la xiphos griega estándar, y cuando alguien preguntó por qué tan pequeñas la respuesta espartana fue, "para acercarnos más al enemigo". Otra versión recogida por Plutarco y atribuida a una madre espartana, "si te parece corta añádele un paso". El humor lacónico no era un humor amable.
De ahí viene la palabra "lacónico" en español y en muchas lenguas europeas, de Lacedemonia o Laconia, la patria espartana, y a esa concisión militar siguen recurriendo dos mil quinientos años después los lemas de unidades militares, los parches de operadores especiales y las gorras de algún que otro gimnasio.