Poner tres volantes internos y ningún jugador para cubrir los costados ante un equipo que su juego se basa en atacar por afuera y tirar centros al área es uno de los tantos motivos por los que Almirón no puede ser el técnico de Central.
Se pasan por el forro el reglamento del fútbol. Esto de Cancelo a Budimir es un penalti como una catedral. Esta liga está amañada. Y lo del árbitro de VAR no es un error, es prevaricación.