Pedí perdón sin tener la culpa, bajé la cabeza teniendo la razón, hice cosas que nunca harían por mi, oculté que estaba mal para no preocupar a nadie...Entones no me digas que soy tóxica porque perdí la cuenta de las veces que puse la felicidad de otros por encima de la mía.
A una mujer no la pierdes cuando se va. La pierdes antes, cuando estaba a tu lado y no te importó que se sintiera sola, que no se sintiera valorada, que no se sintiera ya deseada. Antes de irse, ella estuvo llamando tu atención, pero no te diste cuenta.
Insistir en algo que no funciona es como ponerte un zapato que no te sirve, te queda pequeño. Aprieta, duele, causa ampollas, y a veces hasta sangra. Por eso dicen que, muchas veces en la vida, tienes que olvidar lo que quieres, para empezar a recordar lo que te mereces.