REAL MADRID 2025- AÑO DE CRISIS
10 notas con Soluciones al final del hilo
1. La 15ª confundió a la Directiva y a sus jugadores:
La salida de Kroos y Modric iba a ser más dolorosa de lo que habían previsto.
El Club decidió fichar jugadores físicos pero no evaluaron el potencial táctico de estos. Se configuró una plantilla llena de jóvenes que requiere un largo trabajo pero el Madrid no espera.
Si tienes a Vitinha con 19 años…esperas hasta que cumpla 24, pero el Madrid no espera. ¿Qué ocurre durante esos 5 años? ¿Quién tira del carro?
La pescadilla que se muerde la cola.
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Yo creo que cada vez que Sánchez paraba el Peugeot y se bajaba a hacer pis, Koldo, Abalos y Cerdán se ponían a hablar de prostitutas, comisiones y de cómo se amañan primarias. Luego, en cuanto subían, metían barriga y conversaban sobre regeneración democrática y ecologismo.
Iban cuatro en un Peugeot. Tres ya han entrado en la cárcel. Al otro le llaman "El 1". ¿Os hago un croquis o preferís que os lo cuente en forma de parábola?
El cambio que Xabi Alonso intenta implantar en el RM y al que se tienen que acostumbrar estrellas mundiales.
Mi análisis de lo que creo que está pasando: ⬇️⬇️
Xabi Alonso está introduciendo un concepto que es novedad para todos los futbolistas del Real Madrid: no hay un once fijo. Carlo Ancelotti tenía a sus jugadores de confianza y prácticamente, daba igual el rendimiento de ellos, de forma individual o colectiva, o el rival que estuviera en frente. No hace falta poner nombres. Podían jugar mal y ahí seguían siendo titulares, un día tras otro. Tenía 14-15 futbolistas preparados. Xabi Alonso no quiere eso. De hecho, busca lo opuesto.
Este estilo, el de Ancelotti, muy valido cuando las cosas van bien - ahí están los resultados- también generan un vestuario viciado donde la palabra estatus cobra más importancia que la del rendimiento o el esfuerzo, un vestuario donde el jugador cree estar a la misma altura que el entrenador.
Xabi Alonso mandó un mensaje muy claro sentando a Vinicius Junior. Le importaba más el presente que el pasado. Fue un mensaje al vestuario, no solo para Vinicius. Quien no rinda como debe, permite la oportunidad a otros, aunque no estén haciendo méritos para ser titular, como es el caso de Rodrygo. Xabi Alonso fomenta la competencia interna, algo necesario en cualquier vestuario donde no solo hay 11 jugadores de primer nivel.
Es lo que está haciendo Hansi Flick desde que llegó al Barcelona. Eric García ahora es titular. Koundé empezó siendo suplente. Lewandowski se lesionó, Ferrán Torres aprovechó esa ventana y ahí sigue el polaco de suplente. Y sin tener en cuenta las formas, implemente un sistema de rotaciones en el que, salvo Pedri o Lamine, pocos se salvan de un banquillo. Si muchos vieran las rotaciones de Giráldez en Vigo, alucinarían.
El Real Madrid no es el Celta de Vigo, pero sí se puede comparar o debe compararse con el Barcelona de Flick. Entiendo que Florentino Pérez contrató a Xabi Alonso, entre otras cosas, por este motivo. El Real Madrid no tiene una super plantilla para que luego no se utilicen. ¿O es que el caso de Guler no es suficiente? Un talento que se estaba apagando porque le tocaba chupar banquillo.
Vinicius tiene la suerte de que Rodrygo está peor que él. Ese es su mejor argumento defensivo. ¿Cuál es el de Fede Valverde? ¿Qué lleva siete temporadas en el Real Madrid? Eso no vale. Si como él mismo ha reconocido, no está cómodo esta temporada, es lógico que le pueda tocar ir al banquillo y que entre, Ceballos, por ejemplo, que le da más sentido a la jugada que un centro del campo que ya hemos visto con Tchuameni, Bellingham y Valverde, es insuficiente.
Desde el club harían bien en respaldar esta idea que quiere volver a implementar Xabi Alonso. Ya lo hizo con José Mourinho y debería hacerlo de nuevo. Este concepto, tan moderno en un fútbol con tantos partidos, se ha ido perdiendo en varias etapas. ¿Si Valverde se enfada? Pues a trabajar más y a intentar ser mejor que tú compañero y a darle motivos al entrenador para que apueste por tí. Guler es el ejemplo más claro. ¿Alguien dejaría en el banquillo al turco para meter a Bellingham? Creo que pocos lo harían y esta pregunta hace nada era una temeridad.
No busquéis un once porque no entran todos. No encaja Mastantuono, Vinicius, Mbappé, Guler, Bellingham, Valverde, Tchouameni, Camavinga... y si encajan, es como la pieza de puzzle que la metes a presión. Mejor no hacerlo porque de ahí no saldrá un equipo natural. Hay combinaciones o encajes que son mejor no forzarlas.
Trabajo. Meritocracia. Y respeto al entrenador.
Que sí, que falta carácter, que sí, que Ancelottada de Xabi, que varios jugadores parecen acabados. Lo que queráis. Pero que en el 45 íbamos 1-2. Sobreviviendo, y ellos ya debían estar con uno menos. Y no lo estuvieron. Y tras marcar, con otro menos. Y no. Y de paso, penaltito
Voy a llevar la contraria al 90% de la gente de por aquí:
No me parece un error garrafal sacar a Bellingham desde el inicio.
1- El error no es que él juegue si no desplazar a Arda a la banda. El error es no poner a Valverde en la banda.
El error es cambiar a Güler antes que a él, no su titularidad.
2- Su lesión, de hombro y no de piernas, permite que puedas incorporarlo al ritmo normal antes que otras lesiones.
3- ¿Meritocracia? La meritocracia también es entrenar como una bestia y aquí nadie sabe cómo están entrenando cada uno de ellos.
4- No me parece que hiciese un partido tan horrendo como el de Valverde y Tchou. No estuvo bien con el balón pero ganó duelos y creció en los mejores minutos de la primera parte.
5- El problema principal del equipo fue de INTENSIDAD GENERALIZADA y FALTA DE MOVILIDAD en el doble pivote.
No que Bellingham jugase de titular.
El gran error de la izquierda contemporánea —y de buena parte de sus antecedentes históricos— consiste en la convicción de poseer el monopolio de las buenas intenciones. Este supuesto no es un detalle menor, sino el fundamento psicológico y moral de un proyecto político que, en nombre de la justicia y la igualdad, ha provocado incontables víctimas: en España, con varios presidentes de gobierno asesinados durante el siglo XX, y en el mundo, con más de cien millones de muertos bajo regímenes totalitarios que se reclamaban de izquierdas. Creerse depositarios exclusivos de la virtud convierte a quienes así piensan en inmunes a la crítica y, más aún, en acreedores de una legitimidad que justificaría cualquier medio. Bajo esta lógica, la violencia, el expolio o la censura no se conciben como crímenes, sino como sacrificios necesarios en el altar de un porvenir ideal.
Ese imaginario otorga a la izquierda una coartada singular: la posibilidad de atribuir el mal no a sus propias acciones, sino siempre al adversario. El enemigo político es entonces descrito como un ser de intenciones torcidas, un malvado congénito cuya derrota justifica cualquier atropello. Desde esa perspectiva, el robo, la represión o incluso la eliminación física del disidente se transforman en actos de justicia histórica. La historia del siglo XX ofrece numerosos ejemplos de esta lógica perversa, desde las purgas estalinistas hasta las dictaduras comunistas asiáticas. En todos los casos, el discurso legitimador fue el mismo: la violencia ejercida no era violencia, sino un tránsito doloroso hacia un futuro redentor.
La presunción de bondad propia y de maldad ajena conduce inevitablemente a un horizonte totalitario. Allí donde se afirma que solo existe la disyuntiva entre “nosotros o el caos”, la democracia se ve negada en su esencia, pues desaparece el reconocimiento del adversario como interlocutor legítimo. Cuando un gobierno, carcomido por la corrupción y por la erosión de los contrapesos institucionales, prefiere invocar la “resistencia” antes que la regeneración, y reclama aplausos donde corresponderían dimisiones, se acerca peligrosamente a esa deriva. La ciudadanía, entonces, se enfrenta al dilema de resignarse o de resistir desde la dignidad cívica, recordando que la salud de una república no se preserva cohabitando con la enfermedad, sino separándose de ella con firmeza.
En este sentido, la historia enseña que las ideologías que absolutizan sus intenciones terminan degradando la realidad que pretendían transformar. La pretensión de monopolizar el bien abre el camino a justificar cualquier mal, y la lección universal que de ello se desprende es clara: ninguna ideología debe situarse por encima del examen crítico, y ningún poder, por más que se reclame progresista, puede reclamar para sí la inmunidad moral. La democracia se sostiene, precisamente, en lo contrario: en la aceptación de la falibilidad humana, en el reconocimiento del adversario y en el respeto a los límites institucionales. Allí donde estos principios son traicionados, la historia ha demostrado que el precio se mide en sangre y en ruina.
Mastantuono y la distracción interesada: la cortina de humo de Tebas y la decepción con Miguel Galán
Por Miguel García Caba
De repente, lo que siempre ha sido práctica habitual en el fútbol español se presenta como un supuesto escándalo. La inscripción de un jugador joven en un equipo dependiente para que pueda alternar con el primer equipo se ha querido calificar, nada menos, que de fraude de ley.
Pero el Derecho es claro. El artículo 226 del Reglamento General de la RFEF permite expresamente que un futbolista inscrito en un equipo dependiente —como el Castilla, parte de la misma entidad— pueda actuar ilimitadamente con el primer equipo si reúne los requisitos. No existe aquí norma alguna que lo prohíba, ni por tanto posibilidad de fraude. El fraude de ley exige eludir una prohibición, y donde no hay prohibición, no puede haber fraude.
Conviene además no confundir equipos dependientes con clubes filiales. Los filiales son entidades distintas que se vinculan por un acuerdo con un club principal, y por eso la norma les impone limitaciones: se busca evitar que un club pueda multiplicar sus efectivos a través de convenios con terceros. La finalidad de esa restricción tampoco es impedir que los jugadores del filial jueguen con el primer equipo, sino lo contrario: impedir que, tras haber consolidado su participación en el superior, regresen al inferior y distorsionen la competición en esa categoría.
Nada de esto sucede con un equipo dependiente. El Castilla no es un club ajeno, sino parte del propio Real Madrid, sujeto también a un número máximo de fichas. La inscripción allí no es un privilegio ilimitado: ocupa plaza y condiciona igualmente la confección de esa plantilla.
El ejemplo más claro lo tenemos en el propio rival del Real Madrid en esta jornada: Osasuna ha convocado a cuatro futbolistas inscritos en su segundo equipo, alguno de ellos incluso tras haber hecho la pretemporada con la primera plantilla. Nadie habla de fraude de ley, porque no lo hay. La normativa lo permite y todos los clubes lo han hecho durante años sin objeción alguna.
La pregunta es evidente: ¿por qué lo que se acepta sin ruido en tantos clubes se convierte en “escándalo” cuando se trata del Real Madrid? La respuesta también lo es: porque no se busca denunciar ninguna irregularidad, sino fabricar una polémica artificial.
Y esa polémica tiene una utilidad muy concreta: servir de cortina de humo. Mientras se agita un debate inexistente, se intenta tapar lo verdaderamente grave: el plan de llevar un partido oficial de LaLiga a Miami. Eso sí sería un fraude auténtico, porque supondría una alteración esencial del marco jurídico y competicional, sin cobertura normativa alguna. La adulteración de la competición en su sentido más puro.
Y llegado a este punto, solo cabe una pregunta clara al impulsor de esta cortina de humo: ¿Sr. Galán, dónde está el justificante de la denuncia contra Javier Tebas que dijo haber presentado? Porque hasta ahora, nadie lo ha visto.
Culpar a los vecinos que se rebelan por la falta de seguridad en Torre Pacheco es no haber entendido nada y querer negar una realidad que avanza imparable por varios motivos:
- La cuestión multicultural nace de una premisa falsa: todas las culturas son iguales. Bajo ese prisma que sólo un ingenuo zoquete, un fanático igualitario o un malvado puede comprar, numerosas localidades europeas se han visto expuestas a la sustitución forzosa de la población.
- No tiene nada de exitoso la creación de guetos en las que una cultura distinta a la nuestra se ha impuesto. Eso no es adaptación ni tampoco aportación. En Europa (especialmente en Francia, Reino Unido, Alemania o Suecia) no es que los ciudadanos de diferentes culturas convivan pacíficamente. Más bien lo que se ha vivido es el éxodo forzoso de millones de personas que han visto como se convertían en extranjeros en su propio país.
- Los índices de criminalidad siempre aumentan en aquellas localidades que presentan un mayor índice de población extranjera. Las ciudades que cuentan con mayor criminalidad en Europa son Coventry (29% de la población es extranjera), Marsella (el 34% de la población es extranjera y el 50% musulmana) y Birmingham (más del 25% es extranjera y los blancos son minoría). En España los índices de criminalidad han aumentado conforme aumentaba la inmigración.
- En Torre Pacheco, el 30% de la población es extranjera y creer que eso aquí no iba a pasar es querer ocultar la realidad, pero adviértase que uno puede negar la realidad pero no las consecuencias de negarla. Torre Pacheco no es una excepción, sino un ejemplo más del gran fracaso del multiculturalismo que llevan viviendo otras ciudades europeas durante años.
- Conviene detenerse en analizar el infame papel de los medios de comunicación con este asunto. Cuando la nacionalidad no es española entonces es «un joven», cuando es un asesinato se tilda de «incidente», «muere un hombre» o, la última novedad, cuando un ciudadano sufre un atraco o es acuchillado se bautiza como «susto».
- La multiculturalidad se sustenta en un fraude, pues no pueden coexistir culturas que no tienen puntos en común ni pretenden aportar al país de llegada, sino más bien aprovecharse de nuestros recursos y leyes laxas.
- De igual forma, tratar al ser humano como un número es otro gran error. Tan ridículo como afirmar que un argentino y un marroquí son iguales. No, no lo son y uno se adaptará a España con mayor facilidad y otro, quizá, no lo haga jamás pues obedece a una cuestión antropológica que los hace diferentes.
- Los futuros gobiernos se decidirán en relación a las políticas migratorias. Veremos como aquellos que hoy salen en defensa de la multiculturalidad serán los primeros en rechazarla -como ya ocurre en otros países europeos- y los líderes políticos que señalen el problema con la contundencia y seriedad que requiere tendrán una lógica recompensa en las urnas.
🚨 Santos Cerdán to Soto del Real, here we go!
After 7 seasons with PSOE and stealing over €100 million, he will play for Soto del Real FC until June 2035 ⚪️⚫️✈️
Possibility of extending the contract 👨🏻⚖️⚖️
✅ DEAL DONE #HereWeGo
🔴 ÚLTIMA HORA | Óscar Puente desvela que tiene una cuenta secundaria para tirarse flores y se equivoca de perfil al publicarlo. Ha borrado al instante.
Son patéticos, luego quieren legislar contra la “desinformación” y controlar las redes sociales.
Algo que nos enseña cada día el PSOE y que se estudiará en los manuales de sociología y alta política. Es preferible cometer infinidad de delitos que únicamente uno. Con uno puedes estar jodido. Con infinidad creas tal fatiga social que los delitos ya pierden toda relevancia.
Se ha hecho justicia. El equipo que tejió una una red de influencia arbitral durante años entre otras irregularidades, que debería haber descendido de categoría, haber sido multado y privado de jugar las eliminatorias europeas, se va a la calle. Gran día para el fútbol.
La principal debilidad de España no es que nos pasen cosas graves, sino que después de que nos pasen, nuestros gobernantes no tomen medidas, y que la nación no reaccione a la apatía de esos gobernantes.
No salimos más fuertes de casi 20 años de estancamiento económico, ni los sucesivos gobiernos han traído planes de recuperación.
No salimos más fuertes de la pandemia, ni el gobierno ha ayudado a recuperar la pérdida de 300.000 pymes.
No salimos más fuertes de Paiporta, ni el gobierno ha lanzado un plan hidrológico para que no vuelva a pasar.
Y no saldremos más fuertes del apagón, porque el gobierno no va a rectificar y no va a acometer inversiones en mantenimiento y crecimiento de nuestra infraestructura energética, que si era necesaria ayer, hoy es imprescindible.
Y si la gente no reacciona, más allá de la lógica indignación de las primeras horas… nos volverá a pasar, una tras otra. Y cada vez saldremos un poco más débiles, no más fuertes.