No es mentira cuando digo que no hablo con casi nadie, no busco llenar vacíos con gente que no me interesa y ni aporta nada en mi vida, así que si estás en ella, significa que realmente te quiero y me importas mucho.
Lo más valioso que he aprendido este año es dejar que la gente se vaya cuando quiera irse, sin suplicar, sin perseguir. Cuando dejamos de forzar a la gente a que nos elija, hacemos espacio a gente que está hecha para nosotros.