Les dejo parte de la presentación de 📗 Amparo Digital.
@jdioscincunegui hablo sobre el Parlamento del futuro. Link:
https://t.co/YvTkZUb4Lt
@VitoloDerecho hablando de la Responsabilidad social empresaria en el entorno digital. Link:
https://t.co/7mc3h8kcpw
¿A QUIÉN LE ENTREGAN LOS DATOS DE LOS ARGENTINOS?
El Gobierno aloja bases de datos y sistemas críticos del Estado en la nube de gigantes como Amazon, Google, Microsoft y Oracle. Pero nadie sabe a quién, cómo ni bajo qué condiciones.
No hay un mapa público que diga qué organismos contratan, qué datos entregan, en qué país están alojados, quién controla las claves de cifrado ni qué pasa con esa información ante una filtración o un conflicto judicial.
¿Datos tributarios, biométricos, sanitarios, migratorios y de identidad de millones de argentinos sin controles, sin transparencia y bajo siete llaves?
Y cuando esos datos se alojan afuera, quedan bajo leyes extranjeras como la CLOUD Act de Estados Unidos, que habilita a ese país a acceder a la información esté donde esté.
Mientras tanto, ARSAT, infraestructura propia y soberana, es vaciada, al igual que otros organismos estratégicos como el CONICET y la Comisión Nacional de Energía Atómica.
Frente a esta situación, presenté un pedido de informes y un pedido de acceso a la información pública. El Poder Ejecutivo tiene que decir la verdad: a quién le entrega los datos, cómo, dónde y con qué garantías.
"Jorge Messi"
Por esto que revelaron sobre el papá de Messi: "Llevaba médicos argentinos a Barcelona para que se formaran, aprendieran sobre trasplantes de médula ósea y los traía de vuelta. Gracias a eso, a día de hoy se hicieron más de 100 trasplantes en Rosario".
Sistemas nacionales de Ciberseguridad: No estamos ni en el inicio de poder establecerlos.
No solo se requieren capacidades operativas de prevención, necesitamos contención, marcos jurídicos que atiendan desde la defensa de consumidores, salud, educación, infancias, mayores, etc. Necesitamos capacidades institucionales para establecer requisitos y controlarlos como también reglas claras para privados sobre las condiciones mínimas para que los servicios digitales sean seguros.
Leer que te odian o a tu país en una red social no es "solo un comentario", es un ataque que nuestro cerebro procesa como una amenaza real.
Te cuento qué pasa en nuestro cuerpo cuando recibimos HATE por redes:
1) La amígdala que es el radar de amenazas del cerebro no distingue entre un león y un insulto en una red social. Se activa igual. Tu cuerpo entra en modo alerta.
2) Cortisol y adrenalina se disparan. Se acelera el pulso, sube la presión, los músculos se tensan. Todo para "pelear o huir". Entras en modo estrés.
3) El dolor por insultos se procesa en la misma zona del cerebro que el dolor físico. Leer odio no "molesta" sino que duele como un golpe.
4) Tu corteza prefrontal que es la que te permite pensar con calma, matizar y razonar se apaga parcialmente bajo esa amenaza. Por eso después de leer odio en redes cuesta pensar con claridad.
5) Sesgo de negatividad: un solo comentario de odio pesa, en tu cerebro, como diez elogios juntos. Cien mensajes buenos no alcanzan para compensar uno malo. Y nadie nos manda 100 mensajes buenos.
6) Cuando el ataque es a tu país o tu identidad, se activa el "modo tribu": tu cerebro lo procesa como si atacaran a tu familia. La reacción es más fuerte que un insulto personal.
7) Aparece la rumiación: el mensaje se repite en loop en tu cabeza. Se activa la misma red neuronal que se dispara en los cuadros de ansiedad.
8) Si esto se repite día tras día, el cortisol se queda crónicamente alto. Consecuencia: peor sueño, sistema inmune debilitado y abierto a virus y enfermedades.
9) Con exposición repetida aparece hipervigilancia: empezamos a revisar notificaciones con ansiedad, anticipando el ataque antes de que llegue.
10) La exposición crónica a hostilidad genera que dejes de reaccionar, uno se desconecta. No es que estés "mejor": tu sistema se agotó.
11) Nuestro cerebro fue diseñado para lidiar con un par de rivales tribales, no con millones de desconocidos (ya sean humanos y/o bots).
Cada mensaje de odio que leemos le pide a nuestro cuerpo que pelee una guerra.
Tipos inteligentes como Zuckerb3rg y Mu5k lo saben pero miran para otro lado porque el odio logra hasta 7x más alcance y engagement y en consecuencia, 7x más facturación para ellos.
¿El coste? Perdemos tiempo y calidad de vida millones de personas, a cambio de que dos empresas privadas de EEUU ganen dinero.
Para mi esto es una locura. Tiene que haber alguien que le ponga un límite a tanta psicopatía.