En primer lugar, existe una diferencia abismal entre lo que sucede en Nicaragua y lo que ocurre en El Salvador. El presidente @nayibbukele ha sido electo por una mayoría indiscutible de salvadoreños en las dos elecciones en las que ha participado, y en esta no será la excepción.
Todas las decisiones sobre reformas electorales se han tomado con base en lo que establece la Constitución y las leyes vigentes de nuestro país, respetando plenamente nuestro marco constitucional.