La pareja de enamorados Alejandra y René, tuvieron como testigo de su gran amor, a su perrito Rogelio.
El "perrhijo" fue testigo en el registro de su boda civil, algo fuera de lo común, pero a la vez muy especial, dado el lazo que los tres comparten.
Días como hoy, en los que sí abuso de la cantidad de horas trabajadas, me quedo pensando en mi vida. Como no estar infinitamente jodido es una forma de estar mejor. Pienso también que en esta nueva vida mis tragedias son otras, unas ligadas, por ejemplo, a la adicción al trabajo. Porque crecí creyendo que para que te quieran primero tienes que acumular logros.
Nunca encontré la manera de malabarear adicciones con mis limitaciones económicas y durante mucho tiempo pensé que por no consumir substancias mi cuerpo estaba libre de ese castigo, no fue hasta muchos años después que me di cuenta que mis adicciones eran otras, al duelo, al odio y a la culpa. Estas sombras, a menudo pasadas por alto, tejieron su propia narrativa y me causaron mucho daño y sufrimiento.
Hoy ya no dependo de ellas para mantener el impulso que me sacó de donde estaba, ese sentimiento de un futuro que me habían robado fue el combustible que sirvió para moverme durante años.
Estoy cansado pero pienso que todavía estoy joven y me esperan grandes cosas.
Espero que para las personas que quiero también sea así.