—Con que Rika-chan, eh...
Sí... el ambiente se sintió distinto desde que empezaron a interaccionar; sin embargo, fue otra cosa más específica lo que terminó por alertar a la castaña.
"¿...? Un momento, ¿cómo ha podido...?"
—¡¿E~h?! (💦) ¡Oye, ¿po-por qué sabes mi nombre?!
por algún motivo no se sintió así mientras conversaron.
—¡Mii, muchas, muuu~chas gracias por echarme una mano! ¡Eres muy amable! (✨️)
(...)
—Es un placer conocerte, 𝗦𝗵𝗶𝗻𝗼𝗻𝗼𝗺𝗲 𝗘𝗻𝗮.
—¡Se me hace muy tarde, maldición!
Dejó sus selfies en pausa y salió disparada de casa, alcanzando a su amiga un poquito más tarde de lo pactado...
—¡Ya...! ¡Ya estoy aquí, Mizuki...! (💧) —llegó corriendo, así que le faltaba un poco de aire.
Ena, por el contrario, todavía se encontraba en su habitación cuando recibió los mensajes de Mizuki. Estaba acabando de arreglarse, mirándose al espejo y practicando sus poses. No fue hasta que vio las notificaciones de su móvil que cayó en cuenta.
—¿...? ¡¿Pero qué dices?!
Cruce de Shibuya, y comenzó a teclear en su celular a medida que iba caminando.—
📱: 📸👀
📱: Estoy listo. (゚ω゚)
📱: Una orden de Enanan para llevar, porfavor. (*^▽^)/★*☆♪
¡¿sino que además resultó ser una niña de pueblo?! Esto superó con creces sus expectativas.
—¡No puedes estar aquí, tienes que volver a casa! Yo... ¡Ugh, déjame ayudarte! ¿Cómo...? ¿Cómo te llamas?
"Eres una buena hermanita mayor, ¿no es así?"
—¿Eh, yo? Pues...
Dudaba que un dato como ese tuviera relación, pero... aún así, recibirlo desencadenó cierta calidez en ella.
—¡¿...?! ¡¿Cómo?! ¡¿Vi-Vienes de una aldea?!
Entonces... no solo deambulaba totalmente sola por Tokio,
—Es que... no me siento tranquila dejándote por tu cuenta, ¿sabes? Lo que dices solo me pone más alerta...
Claramente la jovencita era muy independiente, pero... ¿por qué así? ¿Qué hacía una niña como ella en pleno Shibuya?
—¿Eh? Pe-Pero...
Aquello no la tranquilizó para nada, de hecho... le resultó bastante inquietante. Un niño normal no solía comportarse con tanta plenitud, ¡y si estaba completamente solo menos aún!
—¡Uuugh, venga ya, no puedo quedarme de brazos cruzados! (💧) Oye, ¿dónde vives?
—¿Mii? ¿Acaso te preocupas por mí, señorita?
No parecía sorprendida por el gesto como tal, pero sí se mostró un tanto pensativa. Estaba meditando que palabras escoger.
—No te preocupes, aquí no hay nada peligroso que pueda darme miedo.
—¡...! ¡Espera!
Justo antes de que la figura más pequeña partiera, Ena la frenó con su grito.
—Oye, tú... ¿no eres muy pequeña para ir sola por un sitio tan grande y concurrido como este? ¡Es peligroso!
—Ah... —asintió, agarrando su móvil con un deje de culpa—. ¡Sí, disculpa! Era un mensaje importante. Muchas gracias, tendré más cuidado la próxima vez.
Ahora que se fijaba mejor... la otra chica no era más que una niña pequeña.
"¿Eh? ¿Qué hace alguien tan joven caminando sola?"
—¿Mii? ¡No te preocupes, no me has hecho daño!
Rika esbozó una sonrisa, sin mostrar mayor preocupación. En su lugar, ella misma se agachó, recuperando aquel aparato.
—No me viste porque estabas concentrada mirando la pantalla, ¿verdad? ¡Ten! —se lo ofreció.
Estaba circulando por el cruce de Shibuya cuando, de pronto, sin querer chocó con la contraria.
—¡...! ¡Vaya, lo siento! ¡¿Te encuentras bien?!
Se encontraban en mitad del paso de peatones, y debido al impacto su móvil cayó al suelo...