Y lo entiende, sólo. . . le gustaría que hubieran llegado a una solución. Ayudar a descubrir al verdadero traidor junto a ella. Pero espera que pronto vuelva a comunicarse, lo extraña.
Lleva días preocupada por el paradero de Rey; sin recibir llamadas, textos, nada. Sabe que las acusaciones contra él no tienen fundamentos, por eso se niega a creer que la traicionó, pero. . .
¿Por qué huir entonces? No le dejaba una sensación tranquila en el pecho.
Lleva días preocupada por el paradero de Rey; sin recibir llamadas, textos, nada. Sabe que las acusaciones contra él no tienen fundamentos, por eso se niega a creer que la traicionó, pero. . .
¿Por qué huir entonces? No le dejaba una sensación tranquila en el pecho.
—Le dolía aquella situación por la que atravesaba, pero debía seguir. No iba a dejar que su familia se quedara en la calle y menos por su culpa. No quería hacerle eso a sus amigos, y lo peor era que tenían razón en desconfiar. Pero, no lo hacía porque quisiera, sino porque »
Le habría dicho que confiaba ciegamente en él si su ajeno le comunicaba sus verdaderos pensamientos, pero permaneció en el lugar. Sin insistir de más y con una conocida tristeza que últimamente no dejaba de visitarla.
—Se limita a asentir a modo de respuesta y retomar su camino. Le dolía aquella situación, pero sentía que no tenía otra opción. No iba a quedarse en un lugar donde no confiaban en él.—
El ceño frunció cuando una distancia repentina impuso, no sabiendo si era su imaginación, pero un aire frío la invadió frente aquel espacio entre manos. ¿Hizo algo mal?
“ N-No, eh. . . Estoy molto bene. Suerte con tus cosas. ”
El ceño frunció cuando una distancia repentina impuso, no sabiendo si era su imaginación, pero un aire frío la invadió frente aquel espacio entre manos. ¿Hizo algo mal?
“ N-No, eh. . . Estoy molto bene. Suerte con tus cosas. ”
—Se limita a asentir a modo de respuesta mientras soltaba la mano ajena y retomaba su camino.—
Sí, tengo cosas que hacer. ¿Necesitas que traiga algo cuando vuelva?
Entreabrió su boca para decir algo, pero quedó en la nada. Eran intuiciones suyas y no sabía cómo comunicarlas.
“ ¡No, no, nada! Uhm, fue un impulso, perdón. ¿Vos estás bien? Te noto misteriosamente callado. ”
Está intuyendo sus intenciones y por eso mismo lo sostiene de la mano, sutil, pero el apretujón que le dedicó intentando ser lo bastante reconfortante para sentirse notorio.
¿Cómo hacía para controlar los latidos de su corazón? Van más rápidos que auto de carreras.
“ ¡Buscás que me muera y me una a alguna de las estrellas que nos están viendo ahora mismo! ”