La buena vida es pedir una hamburguesa estando pre menstrual, y antes clavarte un naproxeno y miopropan al hilo mientras pones play a Orgullo y Prejuicio.
Me fascina que los otros países se ven posibles campeones basándose en estadísticas, jugadores, etc y nosotros nos agarramos a la coincidencia más aleatoria y falopa (banco)