Claro que sus brazos correspondieron con gusto cuando Ellebore se acercó. Aquel pequeño brote siempre sacaba su lado más cariñoso, y eso que Hope no era exactamente una mujer fría.
——Anoche. . . oh, mejor. Te perdiste una situación fea.
Murmuró, manteniendo su lenguaje siempre
Ahora disfrutaba del día, observandoa naturaleza.
¿Esa era. . ?
——¡Ellebore!
Canturreó, salticando brevemente para poder acercarse rápido a la muchacha.
——¿Cuándo llegaste?
El día y su sol reflejaba sobre los cabellos de la joven, quien había tenido una noche extraña. ¡Muchos sueños corrompidos, cargados de preocupación! El evento del día anterior ciertamente había causado varios problemas. . . Hope hizo lo que pudo para apaciguar esos sueños.
Qué curioso. Le veía mucho potencial. . . eso fue más un presentimiento personal.
Lamentaba haberle decepcionado, se notaba que estaba esperando algo mejor que esa respuesta.
——Algun día podemos pasear por los sueños para buscar los suyos, si eso pudiese ayudar. . .
Qué curioso, hallarse con el Principe de Pesadillas en Auradon. ¡Y en su último año, como si fuese poco! Suena a que podrían tener charlas de lo más entretenidas respecto a sus respectivas labores.
——Me gusta ser sorprendida cuando entro a los sueños, ¡perdería la diversión si
les indico qué moldear! Lo han hecho muy bien hasta ahora, que yo sepa.
O su reino no existiría, al menos eso es lo que comprende de su dinámica. ¿Tienen un pesadillero real? Suena a un titulo muy entretenido.
——¿Entonces usted no es artesano de pesadillas y sustos, Torivitas?
barbilla con el índice, antes de responder en un tono más suave.
——He oído de ella. Mi padre dijo que hace mucho tiempo dejó de soñar con su reino. . . Más tiempo del que llevo siendo Hope. No conozco cómo luce, lo siento.
Observó con curiosidad su cuerpo animaloide tras el aterrizaje, en lo que ella misma se ponía de pie. Su mirada estelar parecía notar algo.
——Eres más nítido en el mundo de la vigilia.
Ladeó su rostro, con una sonrisa extensa. ¡Ah, es cierto! Extendió también una reverencia.
curiosa. . .
Su mirada subió a las estrellas. ¿Qué pasaría si visitase ese Torpus Terrentus? ¿Se sentiría extraña o mal recibida?
Hablando de extraños. . . oh, parecía curioso sobre aquella pregunta en particular. Hope parpadeó, haciendo algo de memoria. Dió toquecitos en su
le suelen imaginar. Ah, pero es notable, ¿acaso es un Susto? ¿una mezcla?
——Viene de ese reino tintoso de donde salen algunas pesadillas, ¿verdad que sí? ¡Son tan curiosas y divertidas de ver!
Mejores que las que comanda Pitch, al menos.
No esperaba toparse con aquella figura en el cielo. Pero, fue cuestión de verle con cierta atención para notar algo.
Hope dió un respingo, irguiendose en su asiento de golpe.
——¡Señor Caballero, yo le he visto!
No allí, claro. ¡En más de un sueño! Se ve algo distinto a lo que
Ah, ¡una de las mejores horas! La noche, donde los sueños abundaban. Hope permanecía despierta, no se perdería las estrellas por nada del mundo. Desde el jardín trasero se veían de maravilla; incluso se había llevado una manta para poder arroparse y verlas desde allí.
¡Está llegando un poco tarde! Se había quedado dormida. Como si nada se hace parte del grupo de paseo. No es que lo precise, pero le encanta caminar.
——He llegado al final, ¿verdad? Ah, siempre quiero llegar en el tic y llego en el tac.