Chicas, vengo a informarles que he sido diagnosticada con algo incurable llamado “lucky girl syndrome”, siempre todo sale a mi favor, soy la persona más afortunada del mundo, nadie puede evitar que las cosas me salgan bien.
Amix, a partir de mañana comenzaré una serie de tuits diarios explicando las 78 cartas del tarot, usando el Rider Waite.
Por favor, ayúdenme con un RT para que esto llegue a quien pueda interesarle.
Estaré usando el HT #78DiasDeTarot para que puedan encontrarlo.
En una relación de pareja tienes que aprender a enojarte. Porque el enojo que no se expresa de forma sana no desaparece: se convierte en explosividad, ataques, gritos… o en actitudes pasivo-agresivas, como ignorar al otro, hacer chistes hirientes, retirar tiempo, afecto o atención. Reprimir tu enojo no te hace más maduro, te hace más distante. Aprender a enojarte correctamente también es un acto de amor.
Las parejas construyen mapas raros.
Su lado de la cama.
Su taza favorita.
Su forma de despedirse.
Su manera de pedir espacio o compañía.
Y un día te das cuenta
de que el cuerpo ya sabe dónde acomodarse,
cómo dejar lugar,
cómo tocar sin invadir.
Me parece increíble
cómo el amor se vuelve costumbre física.
Cómo alguien pasa de ser novedad
a ser parte del orden natural de tus noches.
Quizá amar también es eso: dejar de sentir al otro como visita y empezar a sentirlo como destino.
Yo nunca he sido tibia. Si tiro la piedra, no escondo la mano, si digo algo, lo sostengo. Si alguien no me agrada y hablo mal de esa persona, seguro se lo merece. Si se meten con las personas que quiero, las defiendo, y si fui tibia con alguien, seguramente también lo merecía.