I don’t believe in the gods’ existence. Man is the master of his own fate, not the gods. The gods are man’s creation to give answers that they are too afraid.
El 9 de agosto de 1945, "Fat Man" cayó sobre Nagasaki y contribuyó a poner fin a la guerra en el Pacífico. Pero mientras unos defienden que fue necesaria para forzar la rendición de Japón, otros la critican como un acto de crueldad inaceptable contra la población civil.
Ochenta años después, las ciudades de Hiroshima y Nagasaki se han reconstruido y son símbolos de paz y de la lucha por la abolición de las armas nucleares.
Los 'hibakusha', cada vez menos, siguen compartiendo sus testimonios para que el mundo no olvide.
A día de hoy, el uso de la bomba atómica sigue siendo uno de los debates históricos y éticos más intensos.
Quienes defienden la decisión argumentan que aceleró el fin de la guerra y salvó millones de vidas al evitar una costosa invasión.
El 14 de agosto, Japón aceptó los términos de la Declaración de Potsdam, y la rendición formal se firmó el 2 de septiembre a bordo del USS Missouri. Comenzó entonces una larga ocupación (que duraría hasta 1952) destinada a convertir el país en una nación pacífica y democrática.
Alrededor de 40,000 personas fallecieron al instante o en las primeras horas por la onda expansiva y el calor abrasador. Miles más murieron en los meses siguientes por quemaduras graves, lesiones y enfermedad por radiación y cánceres inducidos por la exposición prolongada.
Todo en un radio de media milla del punto cero fue arrasado. Un área total de unas 43 millas cuadradas se vio afectada. Los edificios de hormigón armado con paredes de 25 centímetros que se encontraban a 610 metros del epicentro se derrumbaron.
"Fat Man" explotó a unos 500 metros. Su potencia se estimó en 21 kilotones de TNT, un 40% superior a la de "Little Boy".
La explosión fue catastrófica, pero el resultado fue un poco menos devastador que en Hiroshima, debido en gran parte a la geografía de Nagasaki.
En el último momento, justo cuando el bombardero Kermit Beahan se disponía a lanzar el arma a ciegas, una brecha en las nubes reveló el valle de Urakami. “¡La veo! ¡La veo!” exclamó Beahan.
A las 11:02 a.m, la bomba de plutonio "Fat Man" fue liberada.
Nagasaki, un importante puerto y centro industrial en la costa oeste, era el hogar de 195,000 personas. Allí, la suerte volvió a jugar una mala pasada. También estaba cubierta de nubes, y el Mayor Sweeney se preparó para un lanzamiento por radar, menos preciso.
El 6 de agosto, la bomba de uranio "Little Boy" fue lanzada sobre Hiroshima, arrasando la ciudad y matando a decenas de miles de personas. No obstante, la rendición de Japón no se produjo.
Tres días después, EE.UU se preparaba para un segundo ataque.
La invasión aliada a las islas japonesas prometía ser un baño de sangre. Las proyecciones estimaban cientos de miles de bajas. En este contexto, el arma atómica, fruto del ultrasecreto Proyecto Manhattan, se presentó ante los líderes estadounidenses como una solución necesaria.
Para agosto de 1945, la Segunda Guerra Mundial en Europa había terminado, pero el conflicto en el Pacífico se mostraba implacable. Japón se resistía a rendirse a pesar de la devastación causada por los bombardeos convencionales y el bloqueo naval.
Fue un destello cegador que duró apenas unos segundos, más blanco que mil soles, que grabó sombras humanas en la piedra. 40 mil vidas borradas en un parpadeo.
A las 11:02 de la mañana del 9 de agosto de 1945, Nagasaki dejó de existir tal y como se conocía.
[Abro hilo]
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Hiroshima fue el primer objetivo de un ataque con arma nuclear en la historia de la humanidad. El 6 de agosto de 1945, decenas de miles de vidas se perdieron en cuestión de segundos. La radiación causó miles de muertes más. Ese día nació el miedo a la aniquilación total.
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