Este pedazo de tío lleva media vida viviendo en Leicester y ha decidido retirarse en una villa italiana desayunando todos los días zumito de las naranjas cultivadas en su finca, alimentándose de la carbonara del restaurante de Giuseppe y peleándose con aficiones rivales tirando de insultos que se aprendió jugando al Assassin’s Creed 2.
Y se acabó una temporada para el recuerdo. El equipo ha dado la cara en todas las competiciones. Buen fútbol, títulos y muchísimas alegrías.
Que no pase el tiempo muy lento que tengo muchísimas ganas de que empiece la nueva temporada.
QUE DEUS NOS ABENÇOE E NOS PROTEJA. 💙❤️