Llevo años sin enamorarme, no porque no crea en el amor, sino porque me enamoré de la persona equivocada. Desde entonces aprendí que no vale la pena entregar el corazón a quien no sabe cuidarlo.
Quiero verte en mis peores momentos, porque es ahí donde sabré si de verdad me amas. En los días buenos cualquiera se queda; en los difíciles, solo permanece quien ama de corazón.
El amor construye puentes, pero el orgullo levanta muros. Muchas veces no se pierde a alguien por falta de amor, sino por no dejar el orgullo a un lado. Porque cuando el orgullo habla más fuerte que el corazón, incluso el amor más sincero puede terminar en silencio.