El feminismo existe porque los derechos de los hombres son universales, mientras los de las mujeres dependen de la religión, la geografía y las legislaturas que existan en donde viven.
Qué increíble cómo el sistema de salud en Colombia era idílico, eficiente y digno de Dinamarca...
hasta hace 4 años.
Se ve que a la oposición se le borró el cassette de cuando ellos mismos denunciaban los paseos de la muerte, las citas a tres meses y el desfalco de las EPS. 🤡
Que Abelardo sea presidente se siente como si el mal hubiera triunfado, como si ser mala persona, mentir y pisotear a los demás sí tuviera recompensa. Qué triste mensaje para el país.
¡ATENCIÓN COLOMBIA!
Así, de frente se le desmonta las mentiras a un mandatario Departamental; mintió en medios, solo para hacer daño al Gobierno del Presidente @petrogustavo.
Antes de Gustavo Petro no existía PAE en la Guajira, con Petro hoy existe el 97% de cobertura; nunca en la historia de la Guajira ni en los Gobiernos anteriores se había hecho una inversión en Educación pública como la que hizo Petro.
Cuando los recursos llegan al pueblo y, no a los politiqueros de siempre, el Presidente no les sirve.
@DanielRMed
Bienvenidos y bienvenidas a la reducción de la jornada laboral a 42 horas y al incremento del recargo salarial del 80 al 90% por trabajo en domingo o festivos.
La reforma laboral sigue avanzando.
"La política tiene como objetivo la vida buena". Aristóteles.
Gracias, Colombia. Gracias por caminar junto a nosotros este sueño de un país para la vida. 🫰🏽
Cada abrazo, sonrisa, pensamiento y acto de conciencia hacia este proyecto político que lideramos junto a @IvanCepedaCast es el reflejo de la dignidad de nuestros pueblos.
Seguiremos tejiendo con ustedes la protección de la vida en todas sus expresiones. Este sueño no termina, y nuestra lucha por una Colombia más justa e incluyente sigue latente.
Somos la fuerza política progresista más grande de la historia y nuestro deber es seguir protegiendo todo lo valiosamente construido hasta el momento.
Como dicen mis hermanos indígenas ¡HASTA QUE NO SE APAGUE EL SOL! ✊🏽🫰🏽
Es muy divertido verlos reaccionar justificando la incoherencia.
Dicen: “malo si los crucifican y malo si no”.
Son expertos en voltear las cosas.
Para mí cualquier excombatiente que haya dejado las armas y se haya reintegrado a la sociedad, dejó de ser guerrillero. Los que ganaron, nos han dicho guerrilleros hasta a los que nunca hemos empuñado un arma.
El discurso de campaña siempre fue “no apoyar guerrilleros”, pero ahora que su Presidente los nombra en cargos, ahora si son pataleos de nosotros.
Y sí, voy a estar aquí 4 años, recordándoles cada incoherencia que surja de parte de la Patria Milagro. Y si hacen las cosas bien, las reconoceré, antes no.
El presidente Gustavo Petro, le entrega a Abelardo de la Espriella un país con una vara extremadamente alta, y difícil de superar.
Hasta la fecha de hoy Colombia mantiene indicadores como inflación controlada, desempleo de un dígito, reducción de la pobreza, estabilidad cambiaria y crecimiento económico, el desafío de su gobierno no será rescatar al país, sino demostrar que puede superar los resultados del gobierno de Gustavo Petro.
Su principal problema será que gran parte de su discurso de campaña estuvo construido sobre promesas que requieren reformas legales e incluso constitucionales de enorme complejidad. Con un Congreso fragmentado, una oposición fuerte y unas cortes con agenda propia, muchas de esas propuestas se quedarán en meros anuncios.
Además, llega al poder después de una elección extraordinariamente cerrada, en un país profundamente dividido. Gobernar con la mitad de la población en desacuerdo con su proyecto político limitará su margen de maniobra y hará que cualquier reforma que intente encuentre resistencia social y política.
Su alineamiento con Washington y los compromisos asumidos con la administración Trump causarán repulsión en gran parte de la población, por no decir en la mayoría.
Mi pronóstico es que será un gobierno de alta confrontación política, con una narrativa permanente de orden y autoridad, ningún avance en materia de seguridad, por el contrario, crecera la conflictividad, y el desastre institucional. Lo que traerá enormes dificultades para materializar las transformaciones estructurales que prometió. Muchas de sus propuestas chocarán con los límites institucionales, presupuestales y constitucionales del Estado colombiano.
Si su cacareado “país milagro” recibe una Colombia con indicadores macroeconómicos favorables, la pregunta no será si De la Espriella puede prometer más, sino si realmente puede gobernar mejor. Y superar una economía estable, reducir aún más la pobreza, mejorar el empleo y mantener la gobernabilidad en un país polarizado es mucho más difícil que ganar una elección. El balance final es que sus promesas terminarán estrellándose contra la realidad del país.
Hay que tener cuidado con el regreso de discursos que creíamos superados.
Durante décadas, en Colombia se utilizó una estrategia muy efectiva y muy peligrosa: a quienes pensaban distinto, defendían cambios sociales o representaban proyectos políticos alternativos, se les señalaba como guerrilleros. Primero venía la estigmatización. Después la exclusión. Y demasiadas veces, la violencia.
Por eso preocupa escuchar nuevamente expresiones como "voto fusil". No son palabras inocentes. Buscan deslegitimar a millones de colombianos reduciendo sus convicciones políticas a una supuesta imposición armada. Buscan desconocer que existen ciudadanos que, de manera libre y democrática, respaldan ideas de izquierda, progresistas o alternativas.
La historia de Colombia demuestra que la estigmatización política no es un asunto menor. Este país acumula más de diez millones de víctimas del conflicto armado y de la violencia política. Muchas de ellas fueron perseguidas precisamente porque alguien decidió que pensar diferente era motivo suficiente para convertirlas en enemigas.
Las democracias se fortalecen cuando se reconocen las diferencias, no cuando se les criminaliza. Cuando se debate con argumentos, no cuando se intenta deshumanizar al contradictor.
No aceptemos que vuelva la idea de que quien vota distinto merece ser señalado. Colombia ya pagó un precio demasiado alto por esa forma de hacer política.