Ciudad Marsella II
Lo ocurrido en Ciudad Marsella II vuelve a evidenciar una realidad preocupante: en zonas naturales protegidas y áreas de captación de aguas lluvias no deben autorizarse proyectos habitacionales, porque se pone en riesgo no solo el medio ambiente, sino también la vida y el patrimonio de las familias.
Las inundaciones registradas afectan a personas que confiaron en que el Estado había cumplido con su deber de evaluar, autorizar y supervisar adecuadamente este tipo de proyectos. Por ello, lo sucedido no puede tratarse como un hecho aislado ni como un simple error técnico.
Es lamentable y doloroso lo ocurrido con las familias de Ciudad Marsella. Ante esta situación, es indispensable que las autoridades revisen con rigor los procesos de otorgamiento de permisos, verifiquen el cumplimiento de la normativa ambiental y urbanística, y determinen responsabilidades, tanto de las empresas desarrolladoras como de las instituciones que autorizaron estas construcciones.
Asimismo, debe garantizarse que ninguna constructora entregue viviendas sin obras concluidas ni obligue a las familias a aceptar condiciones que comprometan su seguridad y dignidad. Los responsables deben responder económicamente y también penalmente si han incurrido en algún delito que puso en peligro la vida de estas personas.
Desde la Asamblea Legislativa, es nuestro deber exigir transparencia, legalidad y respeto a los derechos de las personas, así como acompañar a las familias afectadas y respaldar su derecho a denunciar cualquier abuso.
La protección de la vida, el territorio y el patrimonio de las familias salvadoreñas debe estar siempre por encima de intereses económicos.
Que Bukele quiera seguir en el poder no es sorpresa. Quiere consolidar lo que ya empezó: La dictadura. Para eso cambió la Constitución. Ingenuos quienes piensan que mediente el voto podrán sacarlo.