La verdadera fuerza masculina no está en someter, sino en servir; no en dominar, sino en liderar con valentía. Proteger y proveer son expresiones de esta fortaleza, que debe utilizarse para construir.
No confío en un hombre que no ha sufrido, no me asocio con un man que no ha enfrentado su herida. Piense en los fingidores que conoce, ¿son la clase de amigos a quien usted llamaría a las dos de la mañana, cuando la vida se esté derrumbando a su alrededor?
Lo que debía disminuir se ha eclipsado, todo lo que corresponde a las ansias sensoriales. Mientras que lo destinado a florecer, crece por la gracia del hijo del Hombre.
Si me inclino a lo clásico dejaría de sudar en el frío, comer helado bajo la lluvia, usar gafas de sol en la oscuridad y sonreír en los funerales, navegar por la realidad de este mundo se vuelve intrincado cuando te sientes ajeno a su esencia.
Eva, fue creada dentro de la exuberante belleza del huerto del edén. Pero el hombre, nació en zona deshabitada, afuera del huerto; yo nací en la parte indomita de la creación, yo no nací para ser débil.
Todo el mundo habla de la Luna, pero, ¿qué pasa con el sol? ¿Porque nadie observa a las estrellas?
Es deslumbrante enterarme de sus años luz, de su polvo cósmico y de los átomos que hacen que sean bellas.
Examinando el consejo de "pensar solo en mi", no comprendía la idea, porque el verdadero amor no es eso.
No obstante, tener claro quien eres, debe ser inhato, sin duda y con firmeza.