Como un tigre de papel que enseñaba los colmillos pero tenía las patas de barro, así ha caído el régimen de Bashar al Asad. Rusia no pudo salvarlo del colapso, Irán no logró auxiliarlo para evitar el final, Hezbolá apenas si puede lamerse sus propias heridas y tampoco consiguió socorrer a la dinastía de Damasco. El propio pueblo sirio no defendió al sátrapa que, según varias agencias de prensa, ya huyó en avión.
Deberían tomar nota todos los dictadores del planeta, de que no vale parapetarse detrás de la represión, hacerse camarada del Kremlin o mostrar los tanques militares. Las tiranías terminan cayendo, tarde o temprano, porque están levantadas sobre la anulación de las ansias de libertad inherentes a todo ser humano. La caída de la tiranía siria es una noticia difícil de procesar para Miguel Díaz-Canel, Nicolás Maduro y Daniel Ortega. En las oficinas del poder en La Habana deben tener una sensación de desnudez: ante los ojos del mundo se ha visto los frágiles que son esos que bravuconean a sus pueblos, meten presos a los opositores y destierran a sus disidentes. Tic tac, tic tac…
Hoy Luis Manuel Otero Alcántara cumple 37 años… encarcelado desde el 11 de julio del 2021, Alcántara es más libre incluso estando preso que todos sus carceleros juntos.
Tengo la certeza de que la libertad es un estado de ánimo, una convicción que nunca podrán arrancarle.
Mientras el hijastro de Díaz-Canel se va de compras en Madrid y el nieto de Fidel Castro anuncia un fiestón por su cumpleaños en La Habana, nuestras madres pasan su vida entre colas del hambre y apagones interminables.
De los humildes, por los humildes y para los humildes.
¡Hasta creí que era mentira y tuve que comprobarlo con mis propios ojos! Cuba con hambre y apagones, pero el nieto de Fidel Castro tirará la casa (el bar de su propiedad) por la ventana por su cumpleaños. Entre esto y el hijastro viajero de Díaz-Canel parece como si se pusieran de acuerdo para humillar a los cubanos. Con código de vestimenta y todo jajaja. Ojalá todos los que tengan hambre y apagones vayan para allá ese día y le pongan buena la fiesta al nietísimo.
Hace un mes y medio se publicó este texto mío en @eltoquecom. En él recojo información que es pública (publicada) pero que es de interés en el contexto cubano: a quién le paga Gaesa para construir los hoteles.
Tema sensible porque es la construcción de hoteles desmesurada la causante de muchos desastres económicos que vivimos hoy y porque dicho emporio francés es, posiblemente, el principal aliado económico, al menos como empresa, del régimen cubano.
También, porque el alcance de este emporio es clave para que, posteriormente, algunos analistas se planteen hipótesis sobre las causas del posicionamiento de países europeos con Cuba.
Cuando publiqué este texto, cuyo único valor es organizar esa información de manera resumida, lo compartí con varios activistas y personas a las que les podría interesar.
La respuesta que recibí fue decepcionante, incluso para mí, que no soy activista. Silencio, respuesta pospuesta, comentarios intrascendentes como un error de traducción en mi texto.
A mí no se me va a ocurrir que todos los opositores que ignoren este tema son de la SE (hay explicaciones más interesantes).
Sin embargo, sí se me ocurre tener claro que para muchos activistas es más fácil entretenerse persiguiendo a la pyme del sobrino del cuñado del segundo secretario, e imaginarse testaferros en aspectos que no son medulares para el régimen.
Y quien quiera entender esto como una afrenta, no puedo limitarlo: aquí en Miami tiene una sucursal la empresa que ha facturado los miles de millones de dinero robado a los médicos cubanos, y de las remesas que enviamos a Cuba. El escándalo, ya veo, es a conveniencia. Mientras el régimen hace aliados estratégicos y de peso, la energía colectiva se centra en personas a segundones, oportunistas y empresarios de poca monta. La técnica es la técnica, supongo.
Gracias al Toque y a los que se hicieron eco. Las gracias no por mí, ese texto no me valoriza como intelectual (de hecho, el clasismo academicista cubano lo vio como un “caer bajo” de mi parte), sino por dar a conocer la empresa que factura el dinero que se gasta Gaesa en construir hoteles. Los cubanos merecen saberlo, sobre todo porque la información está ahí.
Por cierto, no puedo dejar de mencionar que la reacción de un grupo de supuestos opositores fue atacar mi persona. Materia prima para una buena conspiración.
Adjunto captura.
Pd: no me interesa el chisme y el brete. Así que reaccione cada cual como pueda, incluyendo la chancleta, el descrédito, la falacia lógica y el sofisma. De todos modos, para quien quedó dudoso, estoy lanzado una tesis debatible: el esfuerzo para que se sepa quiénes son los aliados del régimen, tanto a a nivel de “denuncia” como de análisis, debería enfocarse más en los grandes aliados. Primero, porque tienen más peso político; segundo, porque es ahí donde están los negocios de la casta cubana.
Desde que comenzó el “periodo especial”, los hacedores de política económica en Cuba han despreciado el impacto tener un salario de 5, 8 o 10 USD, como quien delega la responsabilidad de vivir en el universo fuera del salario: invento (robo) y las remesas.
Tantos años sin que el efecto de esa indiferencia a la hora de hacer política económica se hiciera notar lo suficiente como para llamar la atención de toda la sociedad!
Lo relevante es que el efecto mecánico de la asincronía salario/nivel de precios haya tardado décadas en mostrarse tal y como es, y la falta de denuncia de quienes, por formación, tenían que denunciar esa realidad.
Me pregunto cómo se las arreglan los profesores de “Economía Política del Imperialismo y del Socialismo” para decir que el capitalismo está parasitario, en descomposición y agonizante (parece un trap ilustrado eso) en un país donde el salario mínimo no cubre 30 huevos.
Recuerdan cuando en el 2019 Toledo Santander afirmó categóricamente que el Partido Comunista de #Cuba estaba por encima de la Constitución y la sociedad… pues ayer fue premiado con el Premio Nacional de Derecho😐
En otros países esto puede ser “normal”. El problema es que los cubanos en 1959 renunciamos a derechos civiles, políticos y económicos elementales para que esto no fuera normal, para que ni siquiera se de un caso.
Entonces, si vamos a tener estas realidades, ¿para qué aguantar a la élite corrupta en el poder?
Tenemos los problemas de las democracias, pero sin sus beneficios
La Cuba del ayer, país de los años 50, era un buen punto de partida para un país mejor. La Cuba de los Castro, en cambio, es un país destruido que necesita de titanes para ser reconstruido.
Es decir, la cosa va de eso, no de comparar cuántos bienes de consumo había antes y cuántos ahora. La esencia está justamente en que la continuidad ha anulado la condición de posibilidad para mejorar. Esa es la diferencia entre esta Cuba y aquella.
6/6 Resumiendo: alta inflación, elevado déficit fiscal, moneda nacional sobrevaluada, ausencia de mercado cambiario, y falta de respuesta de oferta que entorpece la política monetaria, pero se nos dice que “bancarizar” es prioritario ¿En serio piensan que hay que creerse eso?
No es queja -sé q hoy contamos con robusto sistema d Gestión d Gob en el q la ciencia e innovación, la comunicación social y la transformación digital se erigen como pilares fundamentales- pero q buenos tiempos aquellos en los q había puerco, viandas, frijoles, arroz, huevo...