Traté por 2 meses cambiar la fórmula de cómo vivo, haciendo cosas distintas para que dieran resultados diferentes. Y funcionó, me fue bien. El detalle fue que no tardaron en venir problemas distintos.
Ese es uno de los dilemas en los que me encuentro y no quiero hablarlo, no quiero comentarle a nadie que sea cercano a mí. Preferiría mil veces decirlo por aquí, antes que decírselo a cualquier otra persona.
Entonces tengo miedo de dar ese paso, estoy estancado, y tengo mucho tiempo para pensar, para saber si es sano para mí, si está bien hacerlo, si es lo que de verdad quiero o si de verdad podré sentirme bien con eso.
Estoy por dar un paso en mi vida que siento que me va a hacer feliz y me hará mejorar, pero sé que tendrá consecuencias. Habrá ciertos problemas por eso, quizás haya alguno que otro comentario.
Muchos de mi familia vayan a ver mal lo que haré, me juzgarán y me dirán que no debí hacerlo. Pero he ahí el dilema, porque por un lado no me debe importar eso, pero sé que si viene de alguien importante para mí, si causará efecto lo que lleguen a decir.
El peor autobús en el que me monté: había un señor dormido sentado a mi lado, una señora parada junto a mi que me tocaba el cabello cada vez que frenaba el bus, 2 puestos después de mi había un chamo con música a todo volúmen y de paso horribles y todo olía como a mortadela cruda
Soy una persona cero materialista, me pongo feliz con tan solo un "buen día", que me presten atención y me demuestren interés, con detalles simples. No me importa lo que tengas, a mí regalame amor, cariño y tiempo. Porque lo demás me lo puedo comprar yo.