Wey una empieza viendo los partidos del mundial por diversión y termina investigando la influencia del evangelismo en la ruptura del tejido social de Latinoamérica, para pensarse 🚬
Últimamente estoy sintiendo una profunda adoración por la complejidad del carácter humano. Me encanta que todos seamos profundamente complejos, que tengamos defectos y virtudes. Que seamos detestable y profundamente buenos al mismo tiempo. Me conmueve mucho.
Va a llegar un punto muy incómodo en el que van a tener que darse cuenta que la gente no es perfecta, y esa “moralidad” progre, y muchas veces especulativa, no le sirve a nada más que a quien la quiere desactivada. Sobretodo conforme van cambiando las acepciones del “bien”.
@chifaentiffanys El resto del mundo gritando goles y tirándose cerveza encima y en Brasil están absortos haciendo un estudio sociológico profundo sobre su identidad nacional usando el método socratico.
Este Mundial he pensado mucho en la idea del comunismo ácido de Mark Fisher, esa búsqueda de formas de experiencia colectiva que resistan al realismo capitalista. Salir a las calles después de un partido y hacerlas nuestras, a pesar de las diferencias, en un mundo donde el odio articula movimientos políticos, me parece bellísimo.
Entender esto es imposible sin entender antes cómo la Ley General para la Defensa de Consumidores y Usuarios fue actualizada en 2021.
Esta actualización se centraba en contenidos digitales, y básicamente atendía a las exigencias de este lobby. Prácticamente lo redactaron ellas.
No soy sociólogo de masas, pero he leído sobre todo sociología de la violencia que, en buena medida discute violencia en deportes.
Y el problema de fondo de argumentos como este es que son empíricamente erróneos y clasistas. Esto de las carencias es un absurdo.
Haces un performance para que todo el mundo te vea y pones el mensaje más anodino que pudiste imaginar. Eres insustancial y vanidoso; por ello, perverso. El totalitarismo de lo banal.