Ahora Lenia Batres, la ministra de López Obrador, está por grabar los retiros de los fondos de los trabajadores fallecidos, las herencias y las donaciones.
Sigan sembrando confianza.
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“No es justo”, reclama una usuaria ante la desesperación
📹 @IsraelHerreraMX
Dice la #MinistraBurra que hay que imponer un impuesto a las herencias. Quieren quedarse con el 46% de lo que sus papás les dejen a ustedes o de lo que ustedes quieran dejarles a sus hijos, producto de toda una vida de trabajo.
Lo curioso es la contradicción: dice que no es justo que tus hijos reciban dinero o bienes de parte tuya sin haber hecho ningún esfuerzo, pero al mismo tiempo pretende que el gobierno se quede con una parte de lo que heredes… también sin haber hecho ningún esfuerzo.
Son unos rateros. Ya no encuentran de dónde sacar más dinero y quieren apropiarse del patrimonio que las familias construyeron trabajando durante toda una vida.
La descripción perfecta de lo que es el chairo.
Mediocridad.
Ignorante.
Falta de autoestima.
Nula auto crítica.
Solo en bola es valiente.
Mollera sumida.
Por si se les había olvidado:
Al #NarcoPolítico de @rochamoya_ e @InzunzaCazarez ya se les acabó el tiempo.
Hoy USA no quiso renovar el TLC por otros 16 años.
Hoy nadie se quedo sin celular porque no registró su línea, solo les querían meter miedo para espiarlos.
¿El domingo ira a ir algún representante del @GobiernoMX al juego de @miseleccionmx al Azteca o no se van a animar por miedo? 😌
El fantasma del fraude electoral que en 2006 creó Andrés Manuel Lopez Obrador para consolidar su carrera delictiva.
Hoy, a 20 años de qué Lopez Obrador cruzara la boleta electoral que tenía su nombre para la presidencia de México, la narrativa de fraude por parte del entonces IFE para favorecer a @FelipeCalderon se mantiene, curiosamente, ya solo en voz del tabasqueño, de su inseparable beneficiaria @Claudiashein y de algunos morenistas que dejaron de ser pobres para vivir como magnates.
Los políticos de aquella época que impulsaron la candidatura de López Obrador ya no aseguran que la noche del 2 de julio de 2006 hubo fraude electoral.
Les cuento lo que yo viví ese domingo que cambió la historia de México, para mal.
Vivía en la calle de Sevilla, a dos cuadras de la fuente de la Diana Cazadora. Desperté muy temprano a César para que fuera a votar, ya que tenía que acompañar a su jefe, Andrés Manuel López Obrador a emitir su voto en Copilco, donde vivía en un modesto edificio de departamentos con sus hijos José Ramón, Andrés y Gonzalo.
El entusiasmo de César era auténtico. Él como muchos otros políticos del PRD que postuló a López Obrador creían que esa noche el tabasqueño sería declarado por las autoridades electorales como ganador de la presidencia por lo que venía arrastrando durante la campaña: un desafuero y el eslogan de “AMLO: un peligro para México”.
Ambas lo habían convertido en una víctima del sistema panista que tenía como rostro principal a Vicente Fox como presidente de la República y a Felipe Calderón como el candidato a sucederlo en el cargo.
Después de votar recuerdo le di de desayunar a César y nos despedimos con la promesa de estarnos llamando para intercambiar información. Yo, le daba a conocer lo que se decía en medios de comunicación durante la jornada; él estaba prácticamente reclutado en la casa de campaña de López Obrador en la colonia Roma donde habían montado un cuarto de cómputo que estaba bajo la responsabilidad, según me dijo, de Alberto Pérez Mendoza y Federico Arreola.
Así transcurrió prácticamente toda la mañana y tarde. A la guarida de AMLO solo tuvieron acceso los muy cercanos como Alejandro Esquer, Laura Nieto, Nicolás Mollinedo, Octavio Romero y los que le coordinaron la campaña: Jesús Ortega y, desde luego, Claudia Sheinbaum a quien nombró como su vocera.
Yo me concentré en la secretaría de Seguridad Pública donde trabajaba con su titular, Joel Ortega.
Una hora antes del cierre de casillas hablé con César y de acuerdo a lo que me dijo tenían datos de que el tabasqueño iba arriba de Calderón en las encuestas de salida. No tenían duda de que su jefe ganaría la presidencia de México, por lo que habían preparado un evento de celebración en un hotel cercano al zócalo.
Volví a hablar con César después de que los resultados que estaba dando a conocer el IFE ya no le favorecían a López Obrador, se habló de la caída del Sustema y con ello los números cambiaron a favor de Calderón.
El caos en la casa de campaña de AMLO fue total, de la euforia de paso al desconcierto, a la tristeza, al enojo y al odio. Ahí, entre esas paredes sí se dio una transformación, la de López Obrador: el rencor lo obsesionó a tal grado que su mente maquiavélica trazó de inmediato lo que le convenía hacer para ser el mártir ante los mexicanos y así poder perseguir a Felipe Calderón y cerrar por varias semanas Paseo de la Reforma hasta el zócalo que sentía y creía era suyo.
Esa noche no dormí. César, como era obvio, no llego a casa, se quedó en la guarida acompañando a su amado jefe. Lo vi al día siguiente cuando llegó a bañarse y cambiarse de ropa. Su rostro reflejaba desconcierto y tristeza.
-¿Qué pasó?, le pregunté. Su respuesta fue breve: -“Nos hicieron fraude”, me dijo aunque había inseguridad en sus palabras. Opté por no hacer más preguntas porque supe que no obtendría más respuestas.
Unos días después llegó López Obrador a mi casa donde lo esperaba Joel Ortega: “vamos a cerrar Paseo de la Reforma y “zócalo”.
México se está convirtiendo en el güey malacopa que no sabe cuando pararle a su desmadre:
- 4 muertos por asfixia en el Ángel
- Atropellados por zangolotear vehículos
- 1 hombre linchado y asesinado por una multitud ebria de fiesta
-Descalabrados, lesionados
-Vandalismo y acoso
- Peleas, golpes, robos, toneladas de basura
Eso no es “la fiesta del futbol ni el derecho a la felicidad” es la romantización y normalización de la violencia en un país que todos los días produce 40 muertos. Festejo no significa anarquía.
Conforme avanza el Mundial, el mexicano no evoluciona… involuciona.
Primer partido: optimista.
Segundo: ya se cree campeón.
Tercero: canta el Himno como si le fuera la vida.
Cuarto: aparece el que lleva 15 cervezas encima, se sube a los postes, rompe cosas y convierte cualquier festejo en un desmadre.
Definitivamente hay algo en el futbol que nos reinicia el cerebro cada cuatro años. 😂🇲🇽
Por @qucho
#jejejepolitico