@carorestrepocan@ABDELAESPRIELLA Felicitaciones! Luche por esta niñez tan desamparada que fácilmente es adoctrinada por el progresismo o reclutada por la criminalidad!
@UHN_Plus Lo más increíble es que la pseudo intelectualidad colombiana aún no entiende que Cepeda era condenar a Colombia exactamente a esa forma de dictadura.
Daniel, cuídese más. Sus electores lo queremos vivo trabajando por el país. Es bueno ser valiente, pero ud sabe que acá matan a la gente. Pilas hermano. Ojalá se pudiera, pero es un riesgo demasiado alto. Después de que lo maten nada va a pasar, recuerde a Miguel. 🫡
Además piense que puede dar buen ejemplo usando el esquema de seguridad con decencia!
@Tesla_LatAm Qué bueno! 🇺🇾
En Colombia 🇨🇴 han sido 6 meses de miles de entregas. Son carros increíbles. Y si el FSD funciona, van a ser insuperables.
Tesla!!!
@PabloIglesias@petrogustavo Y el demente del presidente repostea esta barbaridad. Ya es hora de que vuelva gente seria a los puestos directivos en este país.
En Colombia el reconocimiento o no de una derrota por parte del presidente saliente no tiene efectos jurídicos. Lo que vale es el resultado oficial certificado por las autoridades electorales y, en caso de controversias, las decisiones de los jueces.
Si después de declarados y ratificados los resultados un presidente intentara impedir la transmisión del poder, desconocer a las autoridades electorales o permanecer en el cargo sin fundamento constitucional, estaríamos ante una posible ruptura del orden constitucional.
En ese escenario, la Fuerza Pública no tendría que decidir quién ganó la elección. Esa decisión ya la habrían tomado las instituciones competentes. Su deber sería garantizar el cumplimiento de la Constitución y de las decisiones legítimas del Estado, con fundamento en los artículos 2, 4, 121, 216 y 217 de la Constitución.
En una democracia, las elecciones las deciden los ciudadanos y las certifican las instituciones; la Fuerza Pública está llamada a proteger el orden constitucional, no a definir el resultado electoral.
En Colombia el reconocimiento o no de una derrota por parte del presidente saliente no tiene efectos jurídicos. Lo que vale es el resultado oficial certificado por las autoridades electorales y, en caso de controversias, las decisiones de los jueces.
Si después de declarados y ratificados los resultados un presidente intentara impedir la transmisión del poder, desconocer a las autoridades electorales o permanecer en el cargo sin fundamento constitucional, estaríamos ante una posible ruptura del orden constitucional.
En ese escenario, la Fuerza Pública no tendría que decidir quién ganó la elección. Esa decisión ya la habrían tomado las instituciones competentes. Su deber sería garantizar el cumplimiento de la Constitución y de las decisiones legítimas del Estado, con fundamento en los artículos 2, 4, 121, 216 y 217 de la Constitución.
En una democracia, las elecciones las deciden los ciudadanos y las certifican las instituciones; la Fuerza Pública está llamada a proteger el orden constitucional, no a definir el resultado electoral.