La cantidad de gente que no entiende la diferencia entre una denuncia falsa y que un acusado no sea encontrado culpable. Una denuncia falsa implica que la persona fabrique una acusación, con el fin de amenazar o dañar a alguien; es decir, se debe PROBAR la intención y la fabricación. Que tú denuncies a un hombre por abuso sexual y no sea encontrado culpable, no significa, en lo absoluto, que la denuncia sea falsa. Probar el abuso sexual suele ser complicado, razón misma por la que la impunidad en esos casos es altísima. Siempre salen con "y las pruebas" como si fuera responsabilidad de las mujeres probar y como si fuera lógico; no es como que a media violación te den chance de poner una cámara o al finalizar te firmen una confesión, ¿saben? Es como decir que si tú denuncias un delito, pero no pasa nada, en realidad lo inventaste todo.
Perseguir las denuncias falsas es necesario. Creer que cualquier denuncia que no proceda es falsa lo único que hará es revictimizar mujeres que sí fueron agredidas. Y, con la pena, los números NO respaldan que la mayoría de las denuncias sean falsas.
Mijos, vivimos en un país donde 1 de cada 4 encontrados culpables (no acusados, no denunciados, no señalados, CULPABLES) por FEMINICIDIO, no recibe pena alguna. En un país donde vas con mensajes de tu ex textualmente amenazándote de muerte y no hacen nada hasta que cumple su amenaza. Y ustedes creen que porque una mujer dice "Paquito me violó", Paquito termina detenido y con la vida destruida en 24 horas. No funciona así, gente.
En el mes del orgullo quisiera hablar de la filosofa lesbiana Marilyn Frye quien planteo hace 40 años en su tesis algo que sigue incomodando: la cultura masculina heterosexual es, en realidad, homoerotica.
Todo o casi todo lo que es propio del amor, la mayoría de los hombres heteros lo reservan exclusivamente para otros hombres (lealtad, admiracion, respeto, la reverencia, la imitación, el deseo de aprender y ser reconocidos por alguien, los vínculos profundos)
La mayoría de las cosas que hacen los hombres son para impresionar otros hombres: posesiones, trabajo, inclusive las mujeres que las muestran como trofeos.
A las mujeres le piden devoción, servicio y sexo. Lo que ofrecen cómo respeto hacia ellas suele ser paternalismo, y lo que llaman "honor" es ponerlas en un pedestal, porque es una forma de control, no de respeto.
El patrón se nota hasta en los gestos mas cotidianos. Ven deportes porque se supone que les gusta los deportes, pero solo ven deportes practicados por otros hombres, como si lo que les gustara fuera que los practican ellos, más que el deporte en sí.
Escuchan con desdén a una mujer y luego asienten cuando un hombre repite exactamente lo que ella dijo. El contenido no cambió, cambia quien lo emitio. Defienden ideologías machistas, misoginas, racistas y autoritarias muchas veces no por convicción profunda sino porque adoptarlas les compra la pertenencia a un grupo de hombres.
Los hombres aman a otros hombres (en el sentido amplio: los admiran, los respetan, viven para su mirada) y usan a las mujeres como instrumentos de ese vinculo: como trofeos, como conquista, como contraste para definirse como hombres de verdad.
Hasta el dios que adoran es hombre. Lo imaginan padre, lo llaman señor, le rezan como al patriarca celestial que crea con la palabra, desde afuera, sin cuerpo y sin entrañas. Pero la creación de la vida en la tierra ocurre dentro del cuerpo de una mujer. Lo mas cercano a dios que existe en la experiencia humana: es una mujer.
Esa es la tragedia silenciosa del amor heterosexual en el patriarcado: las mujeres se enamoran, paren hijos, envejecen al lado de hombres que, en el fondo, las detestan. Duermen abrazadas a quienes, si tuvieran que elegir entre su dignidad y la aprobación de otros hombres, elegirían a los otros hombres sin pensarlo.
A pesar de ser heterosexuales, actúan como si odiaran a las mujeres: las critican, no las escuchan, las engañan, las maltratan. Las matan.
-Resumen sacado del instagram conciencia.inquieta