Odio el desinterés, a mi háblame todo el día, lléname de mensajes, celame por cualquier cosa, cuéntame hasta lo más mínimo de tu día, se intenso, hazme sentir que realmente te importo, que se note, que se sienta, que no me quede ni una duda de que te mueres por mí
Algunos gays evalúan personas como si fueran fichas técnicas: dick, ass, cuerpo… y después “¿por qué sigo soltero?”. Parce, el sexo importa, pero no es una personalidad. Algún día van a querer envejecer al lado de alguien y ahí el tamaño no va a llenar el vacío.
Solo digo.
Hay personas que no quieren una relación; quieren tenerte emocionalmente disponible, recibir atención, cariño, prioridad y lealtad... mientras ellos siguen viviendo como si no te debieran nada.
la depresión es extraña, ¿cómo pasé todo el día riendo, bromeando y actuando como si estuviera bien, solo para llegar a casa y sentirme completamente vacío en el momento en que estoy solo?
A mí siempre me han gustado más las cosas que no tienen precio.
El abrazo que no pediste, la llamada a las 2 de la madrugada, quedarse cuando todos se fueron.
La única persona que me causó un interés romántico después de mucho tiempo es la misma que me hizo entender porqué estaba mejor sin relacionarme con alguien
Hasta que un día ellos sienten cómo la ansiedad te arranca la estabilidad desde adentro, como te traiciona el cuerpo, como duele existir cuando el sistema nervioso está en guerra.
La ansiedad te cambia la vida sin pedir permiso, te adelgaza cuando no quieres, te quita el hambre por dias o te lo dispara hasta sentir culpa, te llena la piel de granos, te revuelve el estómago y te hace temblar como si el cuerpo estuviera pidiendo auxilio.
Te roba el sueño, te roba la calma, te roba la concentración y un dia te despiertas preguntandote por qué ya no eres la misma persona, lo peor es que muchos siguen pensando que exageras, que solo estás nerviosa.
Conocí a alguien, me gustó más de lo que tenía planeado, imaginé más de lo que debía y ahora me toca sonreír mientras dejo ir algo que nunca fue mío, pero que al final me rompió el corazón.
A veces te sientes tan vulnerable que ni llorar puedes... hasta que llega un abrazo de mamá. Ese lugar seguro donde por fin te quitas la armadura, puedes ser tú y nadie te juzga.
Tengo miedo de muchas cosas, pero me da más miedo llegar algún día a preguntarme por qué no lo intenté.
Así que, aunque tiemble, aunque dude y aunque no sepa cómo, voy a hacerlo.
Un amor sano no te exige dejar de ser tú para que la relación funcione. Te permite conservar tu esencia, tus espacios y tu identidad, mientras ambos construyen un vínculo basado en respeto, libertad y reciprocidad