Vine por las noticias, me quedé por los memes. Melómana,cinéfila,yonki de series,devoradora de libros con luna llena y enamora' de la vida aunque a veces duela.
"La única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos..."
#Kerouac
Un gatito maulló justo en el instante en que una niña reía frente a la cámara. El resultado parecía perfectamente planeado. No lo fue.
La fotografía la tomó Walter Chandoha en 1955, fotógrafo estadounidense que dedicaría siete décadas de su carrera a especializarse en imágenes de gatos. La niña era su propia hija, Paula. Mientras ella sostenía al pequeño animal sobre el hombro, algo la hizo reír justo en el mismo segundo en que el gatito abría la boca, no para sonreír, sino para maullar. Chandoha disparó el obturador en ese instante exacto, y el resultado pareció una coincidencia imposible de planificar.
Años después, el propio fotógrafo explicó la escena sin darle más vueltas: "Mi hija Paula y el gatito 'sonrieron' a la cámara al mismo tiempo, pero el gato no sonreía, estaba maullando."
Chandoha empezó a interesarse por la fotografía felina en 1949, después de encontrar un gatito abandonado en una calle de Nueva York. Lo adoptó, lo llamó Loco, y comenzó a fotografiar sus gestos y movimientos casi por curiosidad personal. Esa afición acabó definiendo el resto de su vida profesional: sus imágenes llegaron a aparecer en cientos de portadas de revistas, calendarios, libros, anuncios y envases de comida para mascotas. Sus propios hijos se convirtieron, con frecuencia, en modelos improvisados junto a los numerosos gatos que pasaron por la casa familiar a lo largo de los años.
Pocas de sus fotografías, sin embargo, alcanzaron la naturalidad espontánea de esta en concreto. No hubo escenario preparado ni pose ensayada: solo una niña riendo, un gatito maullando, y un fotógrafo con el reflejo justo para capturar el único segundo en que ambos parecieron compartir, por pura casualidad, la misma sonrisa.
¿Os parece que ese tipo de instantes espontáneos, imposibles de repetir a propósito, son los que de verdad sobreviven al paso del tiempo en la fotografía, por encima de cualquier composición perfectamente planeada?
📍 Fuente: declaraciones de Walter Chandoha, archivo biográfico oficial / The Walter Chandoha Photography Collection.
El español, esa maravillosa lengua en que una persona puede ser tía, madre e hija a la vez («Tía, mamá, pero ¿qué haces, hija?); en que unimos «ahora» con «después» («Ahora después lo hacemos»), y en que combinamos sin problema tres formas del mismo verbo («Me voy a ir yendo»).
Un hombre cegado por una bandera que le tapa los ojos. No ve que avanza hacia el vacío.
Banksy ha captado la esencia de la ultraderecha en el mundo. Es un maldito genio.
Cuando Virgina Woolf dijo: “Hay una especie de tristeza que surge cuando se sabe demasiado, cuando se ve el mundo como realmente es” describió perfecto lo que significa crecer.
Reflexión del día:
La izquierda ondeando la bandera de España 🇪🇸y la derecha ondeando la de 🇺🇸.
En los momentos claves se ve quién es un patriota de verdad y no de pulserita... buenas noches.