Tal vez debí haberme quedado con ese chico que realmente me amaba, pero que preferí como amigo cuando él me trataba excelente y era el más atento y detallista del mundo.
Me gustaría poder entregarme completamente en una relación, pero es que cuando alguien te traiciona siempre queda la duda y esa herida latente de que volverá a suceder y simplemente sabes que nunca te desahogaste ni perdonaste del todo y que ese dolor y miedo ahí siguen.
A veces creo que las personas que escriben mucho sobre autoestima o amor propio tratan de convencerse a sí mismos y a los demás de que en realidad se quieren y aceptan cuando en el fondo saben que no es así.
Creo que uno de los peores sentimientos es no confiar en la persona que amas por más que quieras hacerlo. Es algo muy triste que por haber tenido malas experiencias lleguemos a pensar que cuando nos tratan bien o nos demuestran amor no es sincero y solo lo hacen por culpa.
A todas las mujeres nos gusta que nos amen, nos envíen mensajes bellos, nos publiquen cosas lindas y nos reconozcan frente a los demás. Las que digan que no están mintiendo. A todas nos gusta ser conquistadas, que nos llenen de romanticismo y nos presten atención.
Es triste cuando lo das todo por alguien y esa persona prefiere cambiar amor verdadero por una calentura estúpida que no le dejará nada productivo en el largo plazo.