Cuando actúas siempre con el corazón, nadie puede arrebatarte nada. Las veces que ayudaste, diste, regalaste, cuidaste o hiciste algo desde el fondo de tu corazón. Todo eso se queda contigo, te conviertes en todo el amor que das y eso nadie lo cambia.
Aceptar que las cosas cambian y que nada regresará a ser como antes puede ser un desafío, pero esa es la esencia de la vida: un constante flujo de cambios y transformaciones. En vez de aferrarnos a lo que fue, quizás sea mejor abrirse a lo que vendrá. Las nuevas experiencias y oportunidades que nos esperan pueden ser tan enriquecedoras, o incluso más, que las que dejamos atrás.
Aceptar el cambio no significa olvidar el pasado, sino honrarlo y permitir que nos impulse hacia el futuro. La vida sigue, y cada nuevo día trae consigo la promesa de nuevos comienzos y aventuras inesperadas.
27 de enero.
Me gustan las personas
que no se rinden,
no renuncian,
no desisten cuando
aman algo de verdad.
Porque cuando
las ganas son reales,
el interés siempre está.
- Rafael Cabaliere
19 de diciembre.
Todo llega en su debido momento,
porque cuando las cosas
son nuestras
no hay tormenta que las detenga
o miedo
que las aleje.
- Rafael Cabaliere