Soy jubilada, me gusta estar informada sobre todos los temas. Soy hincha del millo y amo leer. Deseo una Argentina libre de políticos y sindicalista mal paridos
Si había dos con los que no tenían que pelearse para pasar del 30% al 50% de los votos que necesitan, eran Macri y Villarruel, y con quién se pelearon? Con Macri y Villarruel.... menos estrategia que en el box de Colapinto.
Tras el frío recibimiento de La Rural a Milei, es un buen momento para recordar cómo el campo recibía a Mauricio Macri, Juliana Awada y Antonia. Los ovacionaban y aplaudían fuertemente. Postales de cuando éramos un país en serio 👇 #EraMacri#PRO
ÉL NO MURIÓ, TRASCENDIÓ
No, no fue un adiós.
Fue un susurro del cielo diciendo:
“Tu misión aquí terminó, ahora ven conmigo.”
Ese día no perdí un perro.
Perdí un pedazo del alma,
una parte de mí que jamás volverá a ser igual.
Pero no murió.
No desapareció.
No se fue sin dejar huella.
Él trascendió.
Se convirtió en viento tibio en mis mejillas.
En luz suave al amanecer.
En esa sombra silenciosa que aún siento cuando estoy solo.
En el eco de pasos que juro escuchar por las noches.
En el calor invisible que a veces abraza mis pies mientras duermo.
Dicen que los animales no tienen alma.
Entonces… ¿cómo explican esta ausencia que duele tanto?
¿Cómo se nombra esta presencia que sigue aquí, aunque sus patas ya no suenen en el piso?
Él no murió.
Él solo se adelantó.
A ese lugar donde no hay hambre, ni frío, ni abandono.
Donde los golpes no existen.
Donde las traiciones no duelen.
Donde todo es ternura,
y por fin… descanso.
Me dejó tanto…
Su lealtad.
Su forma de amar sin condiciones.
Su manera de mirarme como si yo fuera su mundo entero.
Y su partida, como última lección:
Amar duele. Pero vale la pena.
Sé que volveré a encontrarlo.
Lo sé.
Porque un vínculo así no lo rompe ni la muerte.
Y cuando ese día llegue,
cuando cruce también yo ese puente de luz,
no buscaré ángeles con alas…
Buscaré una cola moviéndose con emoción,
y esos ojos que me enseñaron el amor más puro de esta vida.
Él no murió. Trascendió.
Y en cada latido mío,
vive un poco más.
Algún día le van a tener que hacer un reconocimiento público y lleno de honores a #Crescenti.
No debe haber argentino que haya salvado tantas vidas -y que siga haciéndolo- como él.
Kirchnerismo explícito, @FerRaverta y sus candidatos usando el Museo MAR para actos políticos. Así presentaban la lista de senadores provinciales de Frente Patria, usando edificios público como si estuvieran en el living de su casa. Memoria antes de votar.
@AndreaG2023 A mí me operaron de cadera el 2/07. Todo perfecto!! Seguramente todo estará genial. Ponele toda la fé y Dios estará con vos y los médicos. Suerte!! ❤️
Hoy entrevisté a Tomás y Francisco Ghisone en #LaTrama (viernes 21.30 por @lanacionmas) los hijos de Pablo Ghisone que fue preso injustamente por una falsa denuncia de abuso sexual, fogoneada por su ex mujer, en medio de un divorcio conflictivo.
Te dejo un pequeño fragmento de una charla electrizante, a corazón abierto, que te muestra hasta dónde puede llegar la manipulación hacia los hijos cuando se usan como armas de la venganza.
El caso Ghisoni promete convertirse en un caso bisagra en las falsas denuncias por abuso sexual que crecen en todo el país.
Y lo más trágico: el 5 por ciento de las falsas denuncias opacan y ponen en tela de juicio al 95 por ciento de las verdaderas.
¿Hay un negocio con peritos, psiquiatras y psicólogos para fogonear denuncias falsas aprovechando la sed de venganza de un progenitor despechado?
El caso de la familia Ghisoni así lo sugiere.
¿Qué pensas?
YO TE VI PRIMERO
Yo te vi antes.
Desde la esquina rota,
desde el cartón mojado.
Yo vi tus pasos venir.
Tu sombra me cubrió
por un segundo eterno
y pensé…
“Esta vez, sí.”
Bajaste la mirada.
Lo sé.
Tus ojos tocaron los míos,
aunque fuera solo un instante.
Y en ese cruce,
te conté mi historia entera
sin ladrar,
sin moverme,
sin mendigar nada.
Te vi dudar.
Te vi apretar los labios.
Te vi mirar hacia otro lado
como si eso borrara mi existencia.
Pero no lo hizo.
Yo te vi primero.
Te reconocí entre todos,
porque en tus ojos vi un pedazo de mí.
Algo en ti supo la verdad:
que no era basura,
que no era un estorbo,
que era alguien.
Y aún así…
te fuiste.
¿Sabes lo que duele?
No es el hambre.
No es el frío.
Es que tuviste la opción.
Que pude haber sido
tu historia más hermosa.
Yo no necesitaba mucho.
Solo un gesto,
una señal,
una pizca de lo que tiras sin pensar.
Pero me dejaste en pausa,
como si los seres como yo
pudieran esperar para siempre.
Ahora sigo aquí,
o tal vez ya no.
Pero tú…
tú aún caminas con mi mirada
pegada en la espalda.
Yo te vi primero.
Y esperé que hicieras lo correcto.