Este es el trasfondo de la “entrevista a Monsiváis”: un pobre señor desesperado porque en la calle le gritaron “perrita de Trump”, ahora busca traspasar el título a un “perrita de Monsiváis”; muy forzado.
Con toda su maquinaria imponer a otro una etiqueta que le persigue desde hace semanas.
Elizabeth Bishop mandó un poema a la New Yorker que hablaba sobre su niñez y aludía a un número de la National Geographic. La revista le hizo fact-checking y halló un error en las fechas. A un poema. ¿Por qué no se hizo lo mismo a una entrevista de 25 años de la que no hay audio?
Cuando ganó Milei, Caparrós escribió que lo verdaderamente duro no era él. Lo duro era descubrir que uno forma parte de un país donde una mayoría está dispuesta a entregarle el mando a un desquiciado.
Lo siento, Colombia 🇨🇴