@lombremono@belena_ga@teffpalacioss Presumir de tener visa a Estados Unidos debe ser el nivel más bajo de gusanazgo imaginable.
Pocas cosas más arrastradas que eso.
No entiendo porque gente que no vive en El Salvador, no conoce El Salvador y no tienen ningún conocido en El Salvador, se molestan porque un salvadoreño diga que Bukele es un dictador.
#ULTIMAHORA
Wey ¿Por qué andan tan enojados los ecuatorianos? Ni que los estuviera gobernando un pendejo que nació en Miami, que ni siquiera es ecuatoriano, impuesto por Trump para saquear todos sus recursos naturales y contrabandear cocaína en cajas de bananas.
Los sudamericanos podremos ser racistas, clasistas, xenófobos, borrachos, escandalosos, tercermundistas, conflictivos, pobres, venir de familias disfuncionales, vivir peleando entre nosotros... pero jamás pondremos a una selección europea por encima de una sudamericana.
Un pedófilo en EEUU, un narcotraficante en Ecuador, un abogado de mafiosos en Colombia, un loco en Argentina y una criminal de lesa humanidad en Perú. ¡Latam vive una crisis de estupidizacion!
EEUU le negó el visado a Michel Mboladinga, el congoleño que homenajeaba inmóvil a Lumumba en cada partido.
Otro aficionado tomó el relevo.
Porque se puede cerrar una frontera, pero no quitar una memoria.
Congo no olvida. Lumumba vive.
La democracia representativa de separación de poderes no tiene sentido en el mundo actual.
La separación de poderes (Legislativo, Ejecutivo, Judicial) fue diseñada para un Estado-nación del siglo XIX, donde el soberano era el Parlamento. Hoy, las decisiones globales —financieras, tecnológicas, climáticas, militares— las toman entidades supranacionales (FMI, OMC, G7), grandes corporaciones (Google, BlackRock, Pfizer) y algoritmos de inteligencia artificial.
El Congreso puede debatir leyes, pero si los mercados financieros o las plataformas digitales deciden en minutos, ese debate se vuelve testimonial. El poder fáctico ya no está en la división horizontal de tres ramas, sino en una red vertical de actores no electos.
La separación de poderes presupone un mundo estable, territorial y comprensible, donde el centro de gravedad político era el Parlamento. Hoy, el centro está difuso: en los flujos de capital, en los datos masivos y en las crisis sistémicas. Mantener ese esquema no es defender la democracia, sino anclarla en una ficción que favorece precisamente a quienes se benefician de su opacidad.
Si queremos democracia real, necesitamos repensar la representación, la participación directa y el control ciudadano en tiempo real, no perpetuar un diseño ilustre pero caduco.
Alguien que trae al presente la desaparición de Patrice Lumumba es un peligro para quien lo desapareció...
"Nuestra división es el mayor triunfo de ellos".
P.E.L. 1960
#CongoRD#mundialdefútbol2026