🇨🇳���🇵 Por qué persiste el resentimiento chino hacia Japón
El rechazo de muchos chinos hacia Japón se explica, sobre todo, por tres razones históricas:
1_ Primero, por la relación histórica asimétrica entre ambos países.
Durante gran parte de la historia, China fue la principal potencia cultural y política de Asia oriental. Japón adoptó de China numerosos elementos fundamentales: la escritura, el confucianismo, el budismo, modelos administrativos, conocimientos científicos y tradiciones artísticas. A pesar de esa superioridad histórica, China nunca conquistó Japón de forma duradera. La única excepción fueron los intentos de invasión de la dinastía Yuan, dirigida por los mongoles (famosos por invadir otros pueblos). Sin embargo, cuando Japón alcanzó una posición militar superior en el siglo XX, utilizó ese poder para invadir China de forma despiadada.
2_ Segundo, por la extrema brutalidad de la ocupación japonesa.
Durante la invasión y la Segunda Guerra Sino-Japonesa, el ejército japonés cometió masacres, violaciones, experimentos humanos, esclavitud sexual y otros crímenes de guerra. Episodios como la masacre de Nanjing, o los crímenes de la Unidad 731, dejaron una huella profunda en la memoria colectiva china.
3_ Tercero, por la percepción de que Japón nunca ha asumido plenamente su responsabilidad histórica.
A diferencia de Alemania, en Japón siguen existiendo actitudes como la minimización de los crímenes de guerra en algunos libros de texto, por las declaraciones negacionistas de ciertos políticos y por las visitas de dirigentes al santuario Yasukuni, donde están consagrados criminales de guerra condenados.
Por tanto, el resentimiento no nace simplemente de una rivalidad nacional. Surge de una combinación de invasión, sufrimiento masivo y la sensación de que esas atrocidades todavía no han sido reconocidas de manera clara y definitiva. Los chinos no sienten que se haya hecho justicia con Japón.