Hay algo que me parece indispensable hacer antes de que @delcyrodriguezv aparezca en las Naciones Unidas.
No podemos permitir que le construyan una biografía nueva...
No estamos hablando de una tecnócrata que apareció ayer en la política venezolana.
Estamos hablando de una persona que ocupó cargos de enorme responsabilidad dentro del aparato político de Nicolás Maduro… fue canciller, vicepresidenta ejecutiva y presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente de 2017.
¿Qué ocurría en Venezuela mientras Delcy Rodríguez ocupaba esas posiciones de poder?
Ocurría represión.
Persecución política.
Detenciones arbitrarias.
Criminalización de la protesta.
Torturas y malos tratos denunciados ante organismos internacionales.
La propia documentación de Naciones Unidas recoge patrones de represión política y violaciones de derechos humanos durante esos años:
https://t.co/UMBgWWhERe
Delcy Rodríguez no era una espectadora de aquel sistema…
Era una alta funcionaria del Estado.
Fue presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente cuando ese órgano asumió competencias que correspondían a otras instituciones y, entre sus primeras actuaciones, destituyó a la fiscal general Luisa Ortega Díaz.
La ONU documentó además el debilitamiento de la independencia institucional y la persecución de opositores y funcionarios:
https://t.co/tvt5eX6HPR
Aclaremos algo para que nadie manipule esto…
La propia trayectoria política de Luisa Ortega Díaz es cuestionable y eso no es lo que estamos discutiendo.
El punto es otro…
Delcy Rodríguez estaba al frente de aquel órgano mientras se producía ese proceso de demolición institucional.
Hay otro dato que resulta todavía más incómodo para quienes ahora quieren presentarnos una nueva versión de Delcy Rodríguez…
En 2018, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos la sancionó. La propia descripción de Washington la ubicaba dentro del círculo de altos funcionarios que ayudaban a Maduro a mantener y consolidar su poder autoritario:
https://t.co/ww4LbJhlHO
Es decir…
Estados Unidos ya conocía perfectamente quién era Delcy Rodríguez.
No la descubrieron ahora.
No apareció de repente como una figura técnica y moderada.
Tiene una trayectoria política perfectamente documentada y un lugar perfectamente identificable dentro del aparato de poder venezolano.
Ahora esa misma persona está siendo presentada ante el mundo como interlocutora de Venezuela y será recibida en el contexto de la Asamblea General de las Naciones Unidas…
Aquí está el verdadero problema.
Una cosa es que Estados Unidos tenga que negociar con quien ejerce de facto el poder.
Otra, completamente distinta, es que en el proceso se termine lavando su trayectoria y construyendo alrededor de ella una legitimidad que no proviene de una elección presidencial venezolana.
La diplomacia puede cambiar de interlocutor.
Los intereses geopolíticos pueden cambiar.
Los gobiernos pueden negociar con quien consideren necesario.
Pero hay algo que no pueden cambiar por decreto… los hechos.
Por eso, antes de recibirla, antes de estrecharle la mano y antes de presentarla ante el mundo con una nueva narrativa, sería bueno que la comunidad internacional leyera su expediente completo.
Sus cargos…
Sus decisiones…
La actuación de la Constituyente que presidió…
Los informes de Naciones Unidas sobre la represión y la persecución política…
Las sanciones que Estados Unidos le impuso…
Y, sobre todo, el contexto en el que ejerció el poder…
Si vamos a hablar de una nueva Venezuela, no podemos empezar construyéndola sobre una nueva versión de quienes gobernaron la Venezuela anterior.
No se trata de impedir que hablen con Delcy Rodríguez. Se trata de impedir que, mientras hablan con ella, nos cambien la historia.
Una fotografía en las Naciones Unidas puede cambiar la percepción…
Pero NO puede cambiar la historia.
Y nosotros vamos a encargarnos de que el mundo conozca la fotografía completa.
Para qué carajo querés vivir 120 años si hoy vivís como si estuvieras pagando una promesa en Luján?
No salen, no disfrutan un plato de ñoquis y le tienen pánico a una banana.
La culpa, la soledad y la queja oxidan mucho más que cualquier pico de glucosa.
Cuiden el cuerpo, pero úsenlo para vivir.
Oiga, Marco Rubio: cuando en EEUU se impedía el voto de los negros, aquí ya habíamos elegido a Rómulo Gallegos por votación popular libérrima. Dígaselo a su jefe.
@sketa0 Los cortes electricos afectan de igual manera el rendimiento académico de los estudiantes, lo cual incide de manera directa en la motivación para el estudio.
Saludos