Decia Oreiro en la #MEZASA "en el medio hay gente". Sí, que está ahí porque los muy empátticos les doraron la pildora para mantenerlos contentos ahí mientras les robaron la educación, la salud, la seguridad y la posibilidad de forjarse un futuro. Ahora no pidas magia.
@ArrepentidoPR0@hernanlacunza Macri tuvo superávit primario hasta las paso 2019. El peso de los intereses de deuda que el no había tomado, hacían que no se puediese superar el déficit financiero. El primario se logeó gracias a un ahorro real en el gasto público. Next.
Mirás los noticieros que cubren San Cayetano y todos hablan de gente que va a pedir. Pareciera que nadie va a agradecer tener trabajo. De ser así, que fieles miserables, solo se acuerdan de San Cayetano cuando no tienen.
La ley de tierras les molesta a los mismos que permitieron que Lázaro Báez comprara más 400 mil hectáreas en el sur con guita del choreo y a los mismos que ayudaban a los falsos mapuches a usurpar media patagonia.
¿Qué opinas de lo que dijo? No me gusta en donde lo dijo. ¿Pero qué opinás de lo que dijo?
Nada, situación de alguien que estoy escuchando en la radio. No importa quien.
Convengamos que Meloni dijo eso cuando en Europa dejaron de armar pasebres y no festejar públicamente la Navidad para "no ofender a otras culturas". @trebuquero @labacionmas
@osvaldobazan@LaEtxebarria La Argentina es un país creado a partir de un asentamiento español, no era preexistente. En todo caso, Ceuta debería reclamar su independencia. Marruecos se indepandizó de Francia y Ceuta no formaba parte de ese territorio Marruecos no tiene ningún derecho a reclamar soberanía.
@ChekkalJ@EmmanuelMacron Marruecos (1956) no existía cuando Portugal tomo posesión de Ceuta en 1400 y no tiene argumentos legales para reclamar derechos de soberanía. La ONU rechazó que sea considerada una colonia.
Como en la Marcha Verde, Marruecos aprovecha la agonía de un caudillo crepuscular para poner a prueba nuestra resistencia.
Lo de Ceuta no es una crisis migratoria. Es una gravísima crisis de soberanía.
Marruecos utiliza la presión sobre nuestras fronteras para explotar la debilidad del Estado español y condicionar sus decisiones. Ya lo hizo en 2021. Hoy vuelve a comprobar hasta dónde está dispuesto a ceder un Gobierno en descomposición.
Pedro Sánchez prometió que entregar el Sáhara traería una nueva relación con Marruecos.
Mintió.
La cesión solo ha servido para transmitir una idea devastadora: que España retrocede cuando la coaccionan.
Ese es el efecto de la política exterior más desastrosa de nuestra democracia.
Sánchez regaló el Sáhara sin autorización del Congreso. Se humilló ante Rabat. Menoscabó la relación con Estados Unidos. Debilitó a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Aprobó una regularización masiva que multiplica el efecto llamada, quiebra el consenso europeo e incendia la convivencia.
Y todo ello mientras entregaba —para mantenerse en el poder— la gobernabilidad de España a quienes buscan socavar el Estado y fragmentar la Nación.
Un Estado sin fronteras no es un Estado. Es una entelequia.
España debe responder con la máxima firmeza:
Blindar físicamente el perímetro de Ceuta y Melilla.
Reforzar masivamente los efectivos de Policía Nacional, Guardia Civil y Ejército.
Llamar a consultas a la embajadora de Marruecos, no al embajador de Italia.
Movilizar a nuestros socios europeos en defensa de nuestra frontera común.
Reconstruir la alianza estratégica con Estados Unidos, imprescindible al margen de cualquier coyuntura.
Y suspender de inmediato el proceso de regularización masiva.
Marruecos debe saber que España no cederá ante ninguna forma de chantaje o coacción.
La integridad territorial de España no se negocia. Se defiende.